jueves, marzo 23, 2017

Lo que sabemos de David Mamani

Por: Hugo Supo

Esto es lo que sabemos, hasta ahora, sobre la muerte del exalcalde de Juliaca, David Maximiliano Mamani Paricahua:
  1. Falleció el miércoles 8 de marzo en circunstancias no explicadas. La versión del INPE es un suicido, pero la necropsia e indicios hallados hacen difícil imaginar un final así, pareciera más bien un asesinato.
  1. La necropsia de Ley determinó que el finado tenía 23 cortes en el cuerpo, principalmente en los brazos y cuello.
  1. El Ministerio Público puso a buen recaudo ocho manuscritos que Mamani habría dejado antes de supuestamente matarse. Esas cartas contienen mensajes para su familia, ciudadanos y seguidores. No se ha informado sobre las pruebas grafotécnicas. y se habla de una novena carta.
  1. El exalcalde se encontraba encerrado en condición preventiva desde febrero de 2016, antes de eso ya tenía orden de captura por estar implicado en las irregulares compras de videocámaras de vigilancia para el municipio de San Román.
  1. El extraño fallecimiento se registró a días de empezar el juicio oral por este caso. Ya muerto Mamani, se archivó su acusación, pero se continuó con las audiencias, ahí mismo dictó orden de captura para media docena de implicados. La cosa no parará.
  1. Los familiares, entre ellos su exesposa e hijos, debían de presentarse a una audiencia de prisión preventiva en la que el Ministerio Público los acusa de lavado de activos, presuntamente por haber recibido bienes de dudosa procedencia. Esa audiencia debió ser el 8 de marzo, pero la muerte provocó suspensión.
  1. La misma audiencia se desarrolló la tarde y noche del 21 de marzo, pero la juez Penélope Najar desestimó los argumentos de la Fiscalía y no aceptó la prisión para los deudos de Mamani. 
  1. La Fiscalía pidió una semana para aclarar el fallecimiento del “Profe”, a su vez, eso ayudaría a tener claro el asunto de la familia, pero ha pasado más tiempo y nada.
Bien dicen que justicia que tarda no es justicia. (Correo Puno Juliaca 23/03/17 Foto: Difusión)


jueves, marzo 16, 2017

Necesarias vacaciones para el alcalde

Por: Hugo Supo

La crisis ambiental de Juliaca está a punto de desencadenar otros conflictos de tipo político-social. Y es que nunca antes se había vivido tan álgida situación por el cierre de un botadero de basura y la consecuente acumulación de desperdicios, prácticamente, en todo lado.
El Plan Director de la Municipalidad Provincial de San Román 2004-2015 no tiene ni una sola línea respecto de Chilla, solo menciona el colapso del botadero de la salida a Lampa, lo que quiere decir que el actual alcalde, Oswaldo Marín Quiro, debió conocer, al asumir el cargo, sobre este problema y solucionarlo en primer orden.
¿No ha querido o no ha podido? Queremos tener fe en la segunda opción -la primera sería un acto de inhumanidad- a causa de muchos factores, entre estos: su incapacidad de ejercer autoridad, dirección y de diálogo con la población.  
Eso explicaría las repetitivas faltas a su palabra con los vecinos del sector Chilla y los fracasos permanentes de las mesas de diálogo para intentar reabrir el ensayo de botadero de esa misma zona.
Hoy, la autoridad municipal está completamente deslegitimada, con seguridad no le queda una pizca de esa popularidad con la que entró a gobernar Juliaca en 2015.
Por tanto, quedarían algunos caminos a seguir para salir de la crisis. Primero, y es el gesto más importante, el alcalde Marín debe admitir su falta de capacidad y solicitar licencia por algunas semanas; antes que el Concejo lo suspenda o desde afuera se diseñe el camino a la vacancia. 
Eso no implica dejarle el problema al primer regidor (que también está deslegitimado), pues inmediatamente de aprobada la licencia, el Concejo Municipal tendría que pedir la intervención del Ministerio del Ambiente; al menos eso ha opinado el congresista Alberto Quintanilla y antecedentes no faltan.
De esa manera, estaríamos camino a un nuevo pacto social en Juliaca (la posibilidad de Arequipa está por verse, es costosa y muy temporal, así que se requiere reabrir Chilla con un plan de cierre y recuperación de la zona mientras se implementa un relleno de emergencia en alguno de los terrenos que el municipio ha reservado para tal fin, esto en plazos mínimos), uno que al menos nos abra posibilidad de avanzar, pues la senda es larga y complicada todavía.  (Correo Puno Juliacca 16/03/17 Foto: Difusión)

jueves, marzo 09, 2017

Expliquen esta muerte

Por: Hugo Supo

Hace menos de un año, el entonces presidente del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Julio Magán Zevallos, arribó hasta el centro poblado de Alto Puno para inaugurar lo que, a su decir, era el penal “más moderno del país, superando a los demás establecimientos penitenciarios en términos de infraestructura, tecnología y seguridad”.
Pues bien, dicho establecimiento es el lujoso escenario de una controversial muerte política, la del exalcalde de la Municipalidad Provincial de San Román, David Maximiliano Mamani Paricahua.
Para nosotros es prematuro afirmar un homicidio o suicidio, aunque la versión del INPE dice que Mamani se quitó la vida (al parecer cortándose la yugular con un cúter que habría obtenido por sus trabajos artesanales dentro del penal) hay motivos para dudar.
Sobre los hechos y motivaciones del fatal desenlace hay mucho pan que rebanar, es labor del Ministerio Público aclarar estas dudas ante la opinión pública.
Lo que sí llama la atención es cómo y en qué circunstancias ha podido ocurrir semejante muerte en el establecimiento penitenciario “más moderno del país”. El mutis inicial (y luego la respuesta tardía) por el que ha optado el INPE no ayuda, en absoluto, a esclarecer el tema.
El Estado ha invertido 57 millones 693,023.84 soles para remodelar la cárcel de Yanamayo y, se supone, hacerla un ejemplo de rehabilitación en el país. ¿Saben qué? Han fracasado.
Han fracasado porque no han sabido proteger la vida de David Mamani Paricahua, personaje importante, no solo por cuestiones de humanidad, sino para dar respuestas a lo ocurrido en el gobierno de la provincia de San Román durante la última década.
Allí se ha denunciado una grave red de corrupción que no podría quedar impune en caso de corroborarse su existencia, riesgo que ahora parecer ser posible en perjuicio del pueblo juliaqueño y en beneficio de algunos pocos.
No requerimos mecidas señores del INPE. Necesitamos saber los detalles de una muerte clave para entender lo que ha pasado y pasa en Juliaca. (Correo Puno Juliaca 09/03/17 Foto: Captura Correo)


jueves, marzo 02, 2017

Este momento de la historia

Por: Hugo Supo

Cuando el ilaveño Gregorio TiconaGómez llegó a gobernar la capital regional, a finales del siglo pasado e inicios del presente, marcó un hito trascendental para la historia política del Altiplano peruano.
Por primera vez, un hijo de campesinos, cobrizo como la mayoría de nosotros, había llegado al poder y hecho lo que el “misti” no hacía desde hace tiempo: encender la política local para pasar de elecciones exitosas en una provincia periférica (El Collao), para asentarse en el conservador pueblo de Puno y, luego, representar al departamento en el Congreso de la República.
Más allá del triste final que le tocó a Ticona por ceder ante la red corrupta del fujimorato, en definitiva su despertar político ha sido el punto de quiebre visible para el viraje de la región.
Después de esa experiencia, los días de los políticos tradicionales (herederos de apellidos, linaje y haciendas) estuvieron contados. Quizás David Jiménez Sardón fue el último de dicha casta que tuvo el honor de gobernar esta parte del Ande.
Y las actuales autoridades son producto de dicho proceso. Juan Luque es el más típico representante del progresismo juliaqueño, pasa lo mismo con el hoy vapuleado Oswaldo Marín o con el profesor acoreño Iván Flores en la capital puneña.
Echemos una mirada a nuestro alrededor y comprobaremos que los hijos de campesinos finalmente han tomado y compiten por el poder local.
¿Que no saben gobernar?, ¿que lo están haciendo peor?, ¿que están para llorar? Pueder ser. Pero ¿estamos comprendiendo realmente el momento histórico que vivimos?
Puede que esta punta de lanza tenga muchos errores, por eso rogamos para que los próximos políticos en acción -también hijos de campesinos- se preparen, estudien, triunfen en lo suyo, que entiendan que la política es para servir y no para servirse, que sepan es posible ser mejores. (Correo Puno Juliaca 02/03/17 Foto: Difusión)


jueves, febrero 23, 2017

El alcalde barrendero

Por: Hugo Supo

Aquella imagen de Oswaldo Marín como alcalde estrenado de Juliaca ha quedado grabada en la mente del colectivo social. 
En sus primeras horas como burgomaestre, en enero de 2015, la autoridad salió –escoba en mano- a recoger la basura que su antecesor había dejado descuidada.
A decir verdad, el gesto causó un efecto positivo para la reputación del popular “Cumpita” que había llegado al poder a punta de comentar noticias y leer comunicados en una emisora radial.
De todos los alcaldes nuevos, era el primero en promocionarse con tremendo mensaje: él mismo tomaría las riendas para solucionar los problemas más álgidos del pueblo.
Pero ha pasado el tiempo y Oswaldo Marín ya no tiene ganas de agarrar la escoba. Ahora debe ser algo espantoso, considerando el problemón del que no puede salir hace varios meses.
Es curioso ver al mismo personaje populacho que iniciaba su periodo queriendo hacer las cosas bien, ahora arrinconado por una comunidad que está harta que le depositen 120 toneladas de mugre diaria, una población aproximada al cuarto de millón que se inunda entre desperdicios y sus propias incapacidades. Incluso la oposición le ha saltado a la yugular para solicitar ante el pleno del Concejo su suspensión por 30 días.
Es que a pesar de que los gestos pueden tener cierta significancia, no se gobierna con ellos señor Marín. Los gestos –si queremos que tenga efecto duradero- deben ir acompañados siempre de estrategias y planes efectivos.
Las cosas no se han hecho como deberían desde el principio. No se necesitaba un alcalde que barra en su primer día, sino un líder que denuncie al antecesor por lo calamitoso de la ciudad en este tema (ahora tiene que cargar su cruz solo) e inmediatamente ponerse a trabajar con lo mejor de su élite técnica parar proyectar una gran planta de procesamiento de basura, incluso se pudo hablar de industria regional.
Son más de dos años y Juliaca sigue pidiendo auxilios temporales. Es cuando los gestos no funcionan, cuando lo “políticamente correcto” es cero a la izquierda. (Correo Puno Juliaca 23/02/17 Foto: Difusión)