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miércoles, septiembre 18, 2019

Huancané en su aniversario 192


Por: Hugo Supo

Huancané es la provincia más antigua de la región Puno, de hecho, es una de las primeras luego de la fundación republicana en 1821; hoy 19 de setiembre de 2019, esta tierra quechua-aimara cumple 192 años de historia.
Lamentablemente, la antigüedad no ha significado desarrollo para Huancané; así como es una de las provincias más antiguas del Perú, también sufre por un histórico olvido.
Un recorrido por sus comunidades campesinas nos enrrostrará la difícil realidad de la población: un campo descapitalizado, pésimas carreteras, huida de la población joven, falta de agua, servicios básicos ausentes y educación a medias.
En contraste a esta realidad social, la geografía nos ha regalado a los huancaneños una variedad de tierras que nacen a orillas del lago Titicaca,pasando por diversos pisos ecológicos, hasta la frontera boliviana, al pie de las grandes cordilleras.
Esa misma variedad, sin embargo, ha dificultado trazar un norte para la provincia. Por ahora, el pueblo es un lugar de paso para los comerciantes y mineros, careciendo de atractivos que puedan potenciar la economía, cultura y otros aspectos.
Con pena, nos enteramos que el Gobierno Regional de Puno tampoco ha considerado prioritario asignar presupuestos para el próximo año, como si esta tierra no existiera, como si sus habitantes solo importaran en el momento de captar votos.
Hay que inyectar urgentemente nuevos sueños y objetivos a los hijos de Huancané: una carretera que nos una con La Paz (Bolivia), nos permitirá despegar la industria del turismo; otra que nos articule con la Interoceánica y Brasil, nos facilitará el acceso a mercados para la agricultura y ganadería local; la vía Sina-Yanahuaya es la alternativa para la selva puneña y Huancané es el primer destino; la doble vía Juliaca-Huancané que debe ser realidad; transformar los institutos superiores (Pedagógico y Tecnológico) en entidades que formen la nueva élite profesional; por ahí van los retos para engrandecer a la tierra que nos vio nacer hermanas y hermanos. (Correo Puno Juliaca 19/09/19 Foto: Difusión)

lunes, abril 18, 2016

No a la carta blanca II

Por: Hugo Supo

Entre los años 70 y 80 del siglo pasado, las generaciones de entonces lograron que la posición puneña –respecto a los requisitos para alzarse al progreso- se enmarquen en dos megaproyectos: hidroeléctrica de San Gabán y la carretera Transoceánica (hoy Interoceánica).
Alberto Fujimori encaminó la primera parte de San Gabán, aunque con una deuda que se ha cargado por muchos años. En el caso de la Interoceánica, Alejandro Toledo tomó la decisión política para hacerlo realidad.
Pero, ambos proyectos estuvieron –y están- cargados de ene problemas, ya que no han tenido aterrizaje para que podamos emprender un norte de desarrollo. De manera que aparte de foquitos en las casas y mejor oferta en transporte entre localidades de la sierra y selva, no hemos logrado mayor cosa.
El problema –según concluye este cronista tras consecutivas tertulias con periodistas y técnicos regionalistas- es que los puneños de final de siglo, no han sabido articular los proyectos que ambicionamos.
Al inicio del presente siglo, ha surgido la siguiente bandera de lucha: ¡zona franca! El Gobierno ha respondido con un proyecto a medias (ZeedePuno), pues nos ofrece industria sin otros requisitos esenciales como energía barata.
Agregado a ello, el tonto conflicto de los localismos puneño y juliaqueño, la ineptitud de los gobernantes para gestionar inversión y la ausencia de presión social, la zona franca resulta un ensarte.
Sin embargo, somos conscientes de la necesidad de industrializar el altiplano, así podríamos acceder a empleos dignos y emprendimiento regional que garanticen el desarrollo de nuestra gente, para no estirar la mano al populismo centralista que solo se acuerda de Puno en tiempos de elecciones.
Puneñas, puneños: retomemos, pues, nuestro norte. Exijamos la industrialización con sus previos requisitos de seguridad energética e hídrica en un solo margo legal -que según proponen- podría ser una Ley del Altiplano. La segunda vuelta es una oportunidad que no podemos perder. (Correo Puno-Juliaca 18/04/16 Foto: Internet)