lunes, diciembre 14, 2015

La alianza entre APP y PICO

Por: Hugo Supo

¿A quién ha beneficiado la alianza entre Perú Posible y el desaparecido movimiento RAICES durante las elecciones de 2011? Solamente al congresista Mariano Portugal Catacora, que en aquel entonces fue el artífice de ese sirvinacuy con los chacanos.
El desaparecido RAICES fue el movimiento de mayor peso electoral en las elecciones regionales y municipales de 2010, como tal, pudo conseguir una alianza con Alejandro Toledo, que era uno de los más voceados para asumir la Presidencia de la República, pero fue infelizmente desinflado un par de meses antes de los comicios.
Al final de cuentas, ni los alcaldes elegidos por RAICES ni el Consejo Regional, mayoritariamente conformado por sus militantes, pudieron concretar beneficio alguno para la región. Toledo no llegó a ser presidente y su bancada se desarmó con el correr del tiempo.
Solo el líder de RAICES, Mariano Portugal, logró su acomodo y pudo acceder a una curul, aunque cuando las papas quemaban fue también uno de los primeros en abandonar el barco chacano.
Como sabrán amigas y amigos lectores, ahora Portugal y otros personajes se han apuntado en las filas de Alianza Para el Progreso (APP) de César Acuña, el movimiento político de moda según las últimas encuestas. Esa es la historia.
Vale ahora preguntarnos: ¿en qué podría beneficiarnos a los puneños a una alianza entre APP y el Proyecto de Integración para la Cooperación (PICO), el más votado en la elección 2014?, ¿cuál es la buena nueva para el altiplano?, ¿sujeto a qué está planteada la alianza electoral anunciada con bombos y platillos?
Por lo que sabemos, durante las negociaciones de esta alianza poco ha importado la “agenda Puno”, es decir los problemas urgentes que requerimos solucionar están -una vez más- olvidados entre generalidades y maleídos discursos acuñistas.
El gobernador Juan Luque y compañía están buscando un cupo para la elección congresal, nada más. He ahí la explicación del por qué el creciente rechazo de la opinión pública hacia la parafernalia vivida de la semana que pasó. (Correo Puno Juliaca 14/12/15 Foto: Internet)

lunes, diciembre 07, 2015

La selva puneña

Por: Hugo Supo

En Perú, el departamento de Madre de Dios se ha convertido en uno de los que más migrantes acoge durante las últimas décadas, especialmente a puneños y cusqueños que han colonizado esas tierras con mayor intensidad por el fenómeno de la minería y el funcionamiento de la carretera Interoceánica. 
El INEI calcula la población de Madre de Dios en un número mayor a los 210 mil 524 habitantes y la tendencia es al crecimiento por la riqueza de oportunidades en esas tierras. El flujo se repite con los distritos ubicados en la ruta Interoceánica que nos une con Brasil. 
Entre esos distritos se encuentran los que se desarrollan en territorio puneño, tanto en Carabaya, como en Sandia que está en un corredor diferente aunque es igual de estratégico que las economías ligadas a la Interoceánica.
El aprovechamiento de la riqueza en estos territorios debería ser de discusión obligatoria en tiempos de planificación, así el uso de tal potencial estaría controlado, supervisado y manejado en forma sostenible.
Por poner un ejemplo, en el tema minero hemos constatado que hay más perjuicio que beneficio para la región y el país.
La situación del río Inambari, en el tramo que parte cerca del puente San José en Sandia, es el peor déficit, pues la contaminación ha transformado ese afluente en una ruta relavera de color plomo, muy lejos de esos años en los que esas aguas eran vida en plenitud.
Son pocos los gobernantes que han puesto empeño para trabajar políticas de desarrollo en la selva, el reciente Proyecto Selva que propagandizó el anterior gobierno regional fue, al final de cuentas, una fábula electoral que no ha despegado por el clientelismo practicado entre los militantes del entonces movimiento gobernante. 
No necesitamos proyectos que se conviertan en agencias de empleo, requerimos con urgencia plantear una política de migración desde el altiplano hacia esos valles, entendiendo que no todo está en la costa, es momento de mirar al espesor verdoso de nuestra selva como un nuevo norte puneño. ¿Y si lo debatimos desde ahora? (Correo Puno Juliaca 7/12/15 Foto: Internet)