viernes, julio 11, 2008

Red de Periodistas Intercultural Bilingüe


Por: Hugo Supo

El 25 de junio pasado me eligieron presidente de la Red de Periodistas Intercultural Bilingüe (Puno) que ese mismo decidimos formar a invitación de CARE Perú, a fin de contribuir en la socialización del Proyecto Educativo Regional (PER) y la construcción del Proyecto Curricular Regional de Puno (PCR).

Desde entonces el interés y las ganas han crecido para institucionalizar la Red y darle presencia en la sociedad puneña, participando activamente en acontecimientos de reivindicación cultural y poniendo más empeño en la capacitación a los miembros integrantes.

Felizmente, un gran porcentaje de hombres de prensa –todos en actividad- ha decidido plegarse a la iniciativa y ahora estamos camino a nuestro Primer Encuentro, que se realizará el 19 de julio, y en el que debatiremos La Realidad Nacional y Regional de Puno.

Es la primera vez que en Puno se da una experiencia así. Los periodistas hemos estado casi siempre distanciados por pertenencias gremiales (Colegio, Asociación, Federación o el Círculo de Periodistas), pero ahora tenemos la oportunidad de converger en este proyecto de corte académico que a todos nos ha aunado.

Es por eso que se hace necesario lograr un posicionamiento mayor en la sociedad, en la clase política e intelectual de la región; sólo así el proyecto caminará a mejores rumbos, donde todos deseamos llegar.

Por otro lado, tenemos que aclarar que la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) nunca ha estado lejos de nuestras agendas periodísticas particulares, casi todos le han dado espacios –aunque superficiales- en los que se ha difundido la importancia de esta alternativa y demás implicancias.

No obstante, creemos que ahora tenemos la oportunidad de cohesionar criterios, discutirlos y hasta sugerir cambios concretos en la educación de nuestros jóvenes y niños. Ese es uno de los objetivos de la Red.

Una serie de encuentros mensuales serán los que vengan más adelante para todos los integrantes, eventos en los que nos informaremos con más ímpetu respecto al proceso de desarrollo de la educación, de la cultura y otros temas de importancia para formar opinión pública reflexiva y crítica para nuestras audiencias.

Por ahora tenemos el ánimo de continuar trabajando por lograr la personería jurídica de nuestra Red, luego del cual podremos –que duda cabe- inmiscuirnos en el amplio mundo de la comunicación para el desarrollo. Todos están invitados.

lunes, julio 07, 2008

Las claudicaciones de la izquierda

Por: Carlos Paris (Tomado de Rebelión)

Pocas cosas en el mundo actual me parecen tan sorprendentes como la contradicción interna que la política abriga. Por una parte el manifiesto fracaso del capitalismo para resolver los graves problemas sociales de la humanidad y, por otra, la creciente ceguera para percibir este fracaso y reaccionar ante él. ¿Es la que denunciaba Saramago en su lúcido Ensayo sobre la ceguera? Y en esta ceguera se mueve a tientas una izquierda que ha perdido el vigor de sus grandes convicciones, aquellas con que se erguía anunciando la posibilidad de un mundo mejor.


Cuando me he referido al fracaso del capitalismo no aludía, ciertamente, a sus beneficiarios. El orden actual, con toda su injusticia, constituye un enorme éxito que corona triunfalmente sus luchas, especialmente virulentas desde los ochenta, bajo la dirección de la trinidad Reagan, Thatcher, Wojtyla. Ni pienso sólo en la actual crisis mundial. Las periódicas crisis forman parte de la dinámica del capitalismo, como ya vió Marx.


Pensaba en el panorama desolador, que, en medio de un enorme desarrollo científico y técnico, se extiende ante nuestros ojos, cuando contemplamos la sociedad planetaria, con los mil millones de seres humanos que sufren el flagelo del hambre, en el Tercer Mundo, y en las bolsas de miseria del Primero, y con muchos más que llevan una vida inhumana. Y que, cuando tratan de huir de la miseria, se encuentran con los muros levantados por el Primer Mundo. Todo ello mientras no faltan alimentos, sino las medidas que, permitan desarrollar su producción y distribución, obstaculizadas por los intereses de las multinacionales. Hace ya años René Lenoir lo documentaba en su lúcido libro Le Tiers Monde peut se nourrir. Y Susan George explicaba que la raíz del hambre mundial no se encuentra sino en el precio especulativo de los alimentos. Hoy el Primer Mundo, más preocupado por el funcionamiento de sus vehículos que por el hambre, ha descubierto los biocombustibles. Pero, como recientemente explicaba Ziegler, con la cantidad de maíz que es precisa para llenar el depósito de un coche se podría alimentar, durante un año, no a la “niña de Rajoy”, pero si a un niño o niña mejicanos.


Y pensaba en los hirientes contrastes que en el mundo industrial se dan entre las clases sociales. Según el economista Stiglitz, “a finales del siglo XX el número de pobres aumentó en cien millones, al mismo tiempo que la renta mundial total crecía según un promedio del 2,5”. Todo un fracaso del devotamente cantado desarrollo, que obliga a pensar, más allá de los lugares comunes que se han impuesto a las mentes. Porque a la incapacidad para contemplar la realidad se une la asunción de los más viejos tópicos de la derecha, triunfantemente lanzados por los beneficiarios del actual orden, y asimilados por políticos y pensadores que se consideran progresistas y por las resignadas multitudes, incapaces de luchar por una sociedad mejor. Recordando el concepto de hegemonía ideológica de Gramsci hemos de reconocer que la derecha se ha impuesto en este terreno de combate, del cual es preciso desplazarla.


El primero y decisivo de estos victoriosos tópicos es la afirmación de que no existe más manera de organizar la vida económica y social que la representada por el capitalismo. Incluso mentes tan críticas y documentadas como la de Vidal Beneyto mantienen que no cabe otra posibilidad sino escoger entre las diversas formas del capitalismo, representadas por Europa, por EEUU y por China, pronunciándose a favor del modelo europeo. Pero en la realidad de la Unión Europea se acusa un creciente deterioro de los avances con que la socialdemocracia, aun sin tratar de eliminar el capitalismo, pretendía hacerlo algo más habitable mediante medidas sociales de protección a los más desfavorecidos. Un exponente de ello es la propuesta de la jornada de sesenta y cinco horas, en que culmina la agresión a los trabajadores que Lidia Falcón ya exponía lúcidamente en su libro, Proletarios del mundo, ¡rendíos!


Hoy día nuestro presidente del Gobierno Central ha declarado que no piensa tomar ninguna medida que suponga una intervención en el mercado. La idea de que el mercado está gobernado por un mano mágica que produce el universal beneficio es otro de los grandes tópicos difundidos por la derecha que falsean la realidad. Ya hace muchos años Einaudi demostró cómo los oligopolios dominaban el espacio mercantil y, en nuestros días, cada mañana nos sorprende la noticia de una fusión de grandes empresas, llamadas a aumentar a nuestra costa sus beneficios, imponiéndose en el mercado.


La libertad que la Revolución Francesa reclamaba para el ciudadano y Olimpia de Gouges exigía para la ciudadana, la que Marx vindicaba cuando afirmaba que “el libre desarrollo de cada uno es condición del libre desarrollo de los demás”, se ha convertido, hecha caricatura esperpéntica, en libertad de la empresa para incrementar sin límite sus beneficios, falta de control social. Y al mismo tiempo se extiende la mitología de la privatización, que en nuestra Comunidad madrileña bajo la dirección de Esperanza Aguirre, trata de arrollar la sanidad y la enseñanza públicas y arrinconar a la Universidad abierta a toda la población. Y en una práctica ampliamente extendida se convierte en “externalización de servicios” que aumentando costes, sólo benefician a las empresas privadas.


Hace tiempo escribí que la izquierda, tras sus derrotas, estaba presa del síndrome de Estocolmo. Y, sin embargo, nunca sus ideales y su proyecto han sido tan necesarios. Como afirmaba Rosa Luxemburgo, “socialismo o barbarie”. Y hoy nos invade la barbarie.


* Carlos París es filósofo y escritor. Su último libro es Memorias sobre medio siglo

martes, julio 01, 2008

RESUMEN DEL MEGA SHOW

Revisando la web les enlazo algunos videos de lo que fue el reencuentro de Alberto Fujimori y su compinche Vladimiro Montesinos. Comentarios sobran, asi que es mejor sacar las conclusiones por cuenta propia. Aqui un primer estracto del juicio.




Luego una cortesia de uterotv.com que expone un collage de imagenes de lo que fue la historia con estos dos personajes.



Seguidamente, tenemos un estracto de lo que se publica en internet sobre el megajuicio y concretamente respecto a la declaración de Montesinos y cómo se mofa del ex presidente Máximo San Román.




Además aqui está el vladivideo que Montesinos presentó a los jueces sobre las reuniones que sostenia con Abimael Guzmán y Elena Iparraguirre.

viernes, junio 20, 2008

Hablando de PEROSINEMBARGUISMOS


Por: Hugo Supo

No, no, no. En serio no lo quería hacer, doy mi palabra que no tenía la mínima intención de tocar este tema de la gramática española, porque para empezar experto no soy, mucho menos estudioso; es más, yo también suelo darle “pataditas” al castellano, pero la verdad he llegado a un punto desesperante.

Resulta que como dije en un articulo anterior “Hablar y Escribir Como Mínimo”, algunos periodistas demostramos harta ignorancia al aplicar la lengua en la elaboración de nuestros mensajes, estuve observado con mayor detenimiento el habla de la gente (no sólo de periodistas, sino de políticos y de “intelectuales”).

Esto es para matarse y re-matarse. Imagínense que una mañana enciendo el radio para estar al día con la actualidad, y un coleguita que estuvo entrevistando a no se cuál hijo de vecino decía en su comentario final: “Pero sin embargo”… (No me acuerdo de la idea, pero a lo que me voy es a la doble contradicción).

Y otro día, cuando aún no había olvidado el incidente de la emisora –no digo cual, para no herir susceptibilidades- escuché al vicepresidente de la región, si al mismísimo catedrático universitario Mauro Justo Vilca diciendo: “Pero sin embargo”….!Plop!

Ese mismo día al pasar por el centro de la ciudad, escuché a un dirigente del Comité de Lucha de la Zona Sur de Puno, decir: “Pero sin embargo”….Y para colmo, cuando el viceministro de salud Melitón Arce llegó a Puno, ofreció una conferencia de prensa y dijo: “Pero sin embargo estamos trabajando para traer progresivamente la infraestructura para los hospitales”…Casi me caigo de la cólera.

Y sólo son algunos ejemplos los que guardo en la memoria, porque seguro estoy que si nos ponemos a escuchar con detenimiento a quienes se suponen los “inteligentes” de la sociedad…Umm, la depresión con la que nos vamos a quedar.

Bueno, podría entenderlo de gente que no ha tenido oportunidad de instruirse, no obstante, resulta siendo que los que más pateamos el castellano (y lo hacemos con descaro) somos precisamente los llamados a dar el ejemplo.

No pues, como vas a decir “Pero sin embargo”; si no te has dado cuenta al pronunciar las dos expresiones juntas estas contradiciendo a tu misma contradicción, lo que a buen entendimiento seria una reafirmación de lo que quieres contradecir.

A ver con un ejemplo para que sea más simple. Al decir:

El gobierno de Alan García Pérez se califica democrático, pero sin embargo, reprime con las fuerzas del orden todo intento de protesta y sataniza a las mismas.

En realidad lo que creo estoy diciendo aquí es que Alan es democrático y no reprime la protesta. Lo correcto seria entonces:

El gobierno de Alan García Pérez se califica democrático, pero reprime con las fuerzas del orden todo intento de protesta y sataniza a las mismas.

O si tanto te gusta el “sin embargo” quedaría así:

El gobierno de Alan García Pérez se califica democrático, sin embargo, reprime con las fuerzas del orden todo intento de protesta y sataniza a las mismas.

Las expresiones: Pero, Sin Embargo, Y, No Obstante, etcétera, sirven para ligar ideas u oraciones en la que la segunda parte se contrasta con la primera. Son para hacer comparaciones, recordaciones…negaciones.

Es en ese sentido que va mi súplica, mis rogaciones y mis lamentos madrugadores: Por favor evitemos cometer esta torpeza de la doble contradicción o mejor nos quedamos callados, porque empachados de las “joyitas gramaticales” ya estamos varios. Amén.

miércoles, junio 11, 2008

El dolor de muela


Por: Hugo Supo

El impetuoso sol de media mañana no lo dejaba en paz, y cada momento era peor para él, a causa del dolor de muela que -como a cualquiera a los doce años- a esa hora y en medio de los ex desiertos de Majes le hacia sacudirse de dolor, impotencia y molestia.

No era para menos, la caries en uno de sus caninos le había provocado una insalubre infección desde hace semanas. Unas tardes antes intentó practicarse una extracción, pero, un sacamuelas de mal genio le asustó y prefirió tomar otro “Dolocordrolan” para aplacar su molestia.

Fue en esa mañana de ferviente calor –y otras experiencias extraídas de ese viaje- cuando comprendió el amor de hijo a padre, puesto que en medio de ese desierto fue papá quien a regañadientes le calmó el capricho del dolor.

Y lo hizo sin pastillas, sin inyecciones, ni médicos de por medio. Lo que pasa es que el padre también sentía impotencia, no tenia el poder para ayudar a su vástago quien sufría por la muela hueca. El padre tuvo que -en medio de su propio dolor- aplicarle una dosis de palabras “fuertes” que dejó al pequeño en silencio y hasta le hizo calmar su padecimiento. Lecciones de vida, diría yo.

-¡Así es pe!, ¿Tú crees que la vida es fácil y todo lo consigues en la tienda de la esquina?. Le dijo con aparente amargura.

El silencio reinó por unos minutos, mientras ambos recorrían el polveado camino que parecía de nunca acabar. Nadie dijo palabra, no hubo murmuraciones, sólo silencio, y hasta la ocasional brisa costeña parecía enmudecer ante ese cuadro.

Más tarde, cuando el dolor de muela calmó y llegaron a un poblado cercano para “echarse” algo al estómago, el padre preguntó.

- ¿Todavía te duele el diente?
- No, ya no. Respondió el niño con un rostro alborozado.

Es aquella lección de vida que hasta hoy le hace recordar a su ahora achacoso padre, como si en su memoria de púber se hubiera grabado -cual si fuera un libro de fábulas- el momento aquél.

Allí aprendió este niño que muchas veces uno tiene que ingeniárselas para permanecer en pie, pese a lo repulsivo que parece ser el camino de la existencia terrena, siempre hay formas de superar las piedras que en la calzada encuentras, siempre es posible esquivarlas, si tienes un motivo por el que vivir.

Somos ingratos los hijos con nuestros padres cuando olvidamos esos momentos, cuando “maljuzgamos” y obviamos sus múltiples sacrificios y en cambio aborrecemos de ellos, evitando darles un abrazo y un te quiero sincero.

El niño ha crecido y le ha tocado ser padre, sólo que ahora él esta apartado de sus únicos puentes generacionales: Del padre y de su hijo, a quienes sólo puede ofrecerles un “amor por celular”.

Dicen que la vida es un eterno vaivén en el que uno se acostumbra a ser juguete de las circunstancias. Ahora que el niño es padre, ¿podrá acaso dar esas lecciones a su pequeño? ¿y este nuevo vástago podrá algún día recordar a su padre como su padre lo hace con el suyo?, ¿o les jugará bajo el destino para darles la espalda?.