domingo, febrero 02, 2014

Gestión más que campaña

Por: Hugo Supo

Este cronista es infinitamente pesimista a la hora de ver, en prospectiva, los resultados de las elecciones regionales y municipales que este 2014 fueron programadas para el 5 de octubre.
Por lo que hemos visto en esta coyuntura de la Festividad de la Virgen de la Candelaria, los que aspiran a sentarse en el sillón que hoy ostenta Mauricio Rodríguez son todos caudillos, no podría dárseles nomenclatura distinta, ninguno puede henchir el pecho para hablar de liderazgo político orgánico.
Eso quiere decir que, cualquiera sea la preferencia electoral en octubre y en la eventual segunda vuelta regional, las próximas autoridades van a ir en un rumbo ya conocido para nosotros: poca capacidad de ejecución, demagogia, corrupción y miopía para ver el camino de Puno.
Y no nos resentimos con nuestra realidad, simplemente es así. El día en el cambie este panorama está todavía a un par de generaciones de la nuestra.
¿Saben? Hay gente que habla de conformar un gran colectivo ciudadano para develar las falsas promesas que suelen ensártanos los candidatos con tal de ganar más votos. Soñadores estos buenos vecinos, tienen buena intención, pero su destino es el inevitable fracaso si quieren lograr una autoridad ideal. Damas y caballeros, no tenemos candidatos ideales, hay que escoger de lo que tenemos.
Si esa es nuestra realidad, entonces lo que nos toca a los ciudadanos no queda en vigilar el correcto debate en la campaña, si queremos que nuestros políticos jueguen un rol trascendente, no hay otro camino que comprometernos a un acompañamiento en la gestión próxima, y no solamente en campaña.
La verdad es que no hay mucho que debatir a la hora de hablar del desarrollo de Puno, documentos como el Plan de Desarrollo Concertado y otros ya señalan el rumbo. Que no vengan a meternos el cuento, no esperamos una buena campaña de los candidatos, esperamos buen trabajo a la hora de gobernar. (Publicado en Correo Puno 03/02/04) FOTO: 

miércoles, enero 29, 2014

Es el momento del sur peruano

Por: Hugo Supo

Solamente había tres maneras de solucionar el tema de la frontera marítima entre Perú y Chile. La primera es una mesa bilateral, se intentó por nuestra diplomacia, pero fracasó por oposición de Chile. La segunda es recurrir a terceros imparciales, en este caso a la ONU a través de la Corte Internacional de Justicia, la que -pareciera- falló con un salomónico “Peru no gana todo y Chile no pierde todo”. La tercera era la guerra. A ver emocionados patrioteros, ¿en serio creen que el Perú está en condiciones de afrontar un conflicto bélico?, ¿cuál de los hoy reclamones se hubiera alistado primero para agarrar un fusil?, ya saben a quién beneficia y perjudica una guerra ¿verdad?
Como es habitual en nuestro Puno, las reacciones al fallo de la también conocida como Corte de La Haya han sido del típico hijito insatisfecho por no lograr joder completamente al hermano cuando, el primero, se queja a papá por una riña pasada.
Lamentablemente, los peruanos mantenemos el trauma histórico de creernos perdedores frente al chileno, y a veces rebuscamos excusas para sentirnos víctimas. Lo peor es que solo nos quejamos de nuestra desgracia. Felizmente esa es una minoría, el resto miramos de manera más ambiciosa el futuro.
Sin que signifique olvidar nuestra historia, este cierre de la frontera peruana a poco del Bicentenario podría ser el impulso que el sur estaba requiriendo para apuntar a equiparar nuestro desarrollo con el norte chileno.
Muy bien que Tacna pida una compensación por no haberse logrado recuperar el 100% de los recursos, el Gobierno ha respondido que tal compensación se dará. Qué bueno sería que nuestros presidentes regionales y alcaldes avanzaran para integrarnos y así arrancar proyectos de gran envergadura del que Puno y el sur entero pueda sacar ventaja.
El Mincetur ha identificado que Chile es un potencial mercado de frutas tropicales transformadas, díganme si -ahora que se ejecuta la carretera Sina-Yanahuaya- no es una gran oportunidad para los productores de la selva puneña. Hay mucho por hacer, claro que podemos. (Publicado en Correo Puno 30/01/14) FOTO: Internet

domingo, enero 26, 2014

¡Viva el Perú!

Por: Hugo Supo

Dígase lo que se diga hoy en la Corte de La Haya, esta demanda y su consecuente sentencia es el paso más importante de la reciente historia nacional en cuanto a temas limítrofes se refiere. La frontera marítima es un último trecho que estábamos obligados a transitar.
Los entendidos ya se han explayado en exponer las múltiples posibilidades de la sentencia y cuáles podrían ser las reacciones de un Chile derrotado; otros se han ocupado también de los posibles escenarios que esperan al Perú, en caso gane y/o fracase.
Dicen buena parte de internacionalistas que, a diferencia de otras empresas, en la presente no hay pierde para nuestra patria, quizá por eso el optimismo que se ha reflejado en las encuestas peruanas y pesimismo en las del vecino país.
En el juicio, el Perú pide recuperar parte del mar, del cual no tenemos posesión, pero que por historia nos pertenece; Chile en cambio lucha por mantener el statu quo. Así de sencillo.
¿Qué pasa si gana Chile? Las cosas quedan como han estado en las últimas décadas. Nada de invasiones o desocupaciones. Statu quo simplemente.
¿Qué pasa si gana Perú? Habrá tensión y demoras para la ejecución, pues los vecinos tendrán que ceder. Nadie ha dicho que será fácil, pero ir al extremo de pensar en un conflicto bélico a estas alturas -como lo hemos leído en las redes sociales- es irracional.
El sello de La Haya es inapelable, no habrá marcha atrás después que el eslovaco Peter Tomka (presidente de la Corte) termine de pronunciar la parte resolutiva del documento.
¿Qué nos toca? El Caballero de los Mares nos ha dejado como legado su ejemplo para estas circunstancias. Si el Perú ganase, hay que afrontar el escenario de la implementación sin triunfalismos chuscos, la hidalguía de Grau ante el vencido es nuestro camino. Y es con esa misma hidalguía con la que debemos cerrar este capítulo si el resultado fuera desfavorable para nosotros. Eso es asumir la responsabilidad de haber ido a una corte sabiendo que podíamos ganar o perder.
A esperar con optimismo y dignidad. Creemos que hoy nuestra patria gana de todas maneras, cierra una etapa de su historia, empieza a escribirse una nueva página. Viva el Perú. (Publicado en Correo Puno 27/01/14) FOTO: El Comercio 

miércoles, enero 22, 2014

La famosa cosecha del agua

Por: Hugo Supo

¿No es acaso una gran paradoja tener tanta agua en el altiplano por algunos meses y luego sufrir de sequía en el resto del año? Quienes trabajamos en la prensa podemos dar testimonio de cómo estos temas de desbordes, inundaciones y similares se ponen en boga en cada enero; como en junio ocurre con las heladas, como en agosto pasa con los vientos y un sinfín de temas más.
Por hablar de esta coyuntural preocupación por las inundaciones, siempre estamos diciendo que debemos prevenir, pero esa palabra se ha reducido a la simple construcción de defensas ribereñas y mínimos trabajos de encauzamiento. De soluciones reales poco se ha hablado.
En la campaña electoral del 2010, el entonces candidato a presidente regional, Mauricio Rodríguez, acuñó su propuesta con el eslogan “Gobierno del Agua” prometiendo implementar la famosa “cosecha del agua”.
Han transcurrido tres años desde que Rodríguez gobierna desde la Plaza de Armas de Puno y seguimos con la misma cantaleta.
El proyecto bandera del gobierno regional, PRORRIDRE, informó que ha identificado 60 represas (entre construidas y proyectadas) que almacenarán 1,284 millones de metros cúbicos anualmente para la región Puno. Lamentablemente ello solo es otro diagnóstico, pues en acciones hay muy poco y los plazos para lograr esas seis decenas de represas son inciertos.
Los esfuerzos hechos para desarrollar represas por parte del PRORRIDRE no pueden considerarse una verdadera política de gobierno. Si bien han gastado casi todo su presupuesto el año pasado, el problema del agua es mucho más grande.
A este tiempo, el presidente de la República ya ha debido matricularse con algún megaproyecto de represamiento, el cual, seguramente, no solamente cosecharía el excedente que deja las lluvias, sino prevendría de mejor manera esas inundaciones que tanto asistencialismo hereda.
¿No debe tratarse de eso la cosecha del agua? (Publicado en Correo Puno 23/01/14)

domingo, enero 19, 2014

Los ronderos

Por: Hugo Supo

El Alto Comisionado de la Oficina de Diálogo y Sostenibilidad de la Presidencia del Consejo de Ministros, Vladimiro Huaroc, acaba de ser declarado “persona no grata” por algunas organizaciones de Cajamarca que consideran sus recientes declaraciones hechas en La República (13/01/14) como temerarias, irresponsables y ofensivas.
En la entrevista, el comisionado había señalado que varias zonas de Cajamarca son un “corredor de droga”, que existe una “mezcla muy extraña entre rondas y narcotráfico”, que hay “presencia autoritaria” en las rondas campesinas y se impone la necesidad de “restablecer el estado de Derecho”.
En la inmediatez, el Frente de Defensa de los Intereses de la Región Cajamarca, la Federación Provincial de Rondas Campesinas de Cajamarca, la Central Única Provincial de Rondas Campesinas de Hualgayoc-Bambamarca y las Rondas Campesinas Unitarias de la Provincia de Celendín lanzaron un pronunciamiento condenatorio al alto funcionario.
Pero más allá de la forma en que Huaroc explicó la posición gubernamental, ¿es acaso totalmente falso lo que se ha denunciado? No.
En Cajarmarca y otras zonas del Perú, las organizaciones ronderiles también tienen cuestionamientos por su actuar, su prepotencia y porque en ciertos momentos se han transformado en una especie de gremios que socapan realidades que nos duele admitir, realidades como el narcotráfico y la minería ilegal (esto último en Puno).
Si trasladáramos las críticas de Huaroc hacia las organizaciones de la región Puno, queramos o no, vamos a encontrar escenarios parecidos. Para nadie es un secreto que Carabaya y Sandia tienen zonas donde los narcotraficantes actúan impunemente, que las rondas campesinas han hecho muy poco para sacudirse de esas cuestionables “infiltraciones” (ya sean de narcotraficantes o de mineros ilegales); y el autoritarismo de los ronderos que, incluso, se imponen a los poderes democráticamente elegidos en las urnas.
Al asumir un poder absolutista, las rondas adquieren capacidades de decisión distintas a la administración de justicia comunitaria. Así resultan muy peligrosas para el mismo Estado si no hay acompañamiento. Por eso es necesario que se retome un proyecto de inclusión real, promoviendo inversiones que combatan ese aislamiento del que ahora se aprovechan pocos “vivos”. (Publicado en Correo Puno 20/01/14)