lunes, diciembre 08, 2014

Las elecciones

Por: Hugo Supo

Seguimos siendo puneños después de estas elecciones. Se acabó la guerra sucia. Ya fue el fraccionamiento. Se terminó la demagogia y la incertidumbre. Las cifras están claras para interpretar el mensaje de la ciudadanía.
Muchos analistas locales se esmeran en leer estos resultados, aunque la mayoría se hace de la vista gorda para reconocer que el radicalismo tiene un techo chato, insuficiente para tentar, por sí solo, el poder departamental.
El exviceministro de Interculturalidad, Paulo Vilca, lo resumía bien en una reciente columna publicada en Correo: para ganar las elecciones no es suficiente ser aimara, tampoco ser juliaqueño, son buenos puntos de partida, qué duda cabe, pero los políticos requieren posiciones más trascendentes para alcanzar verdadero liderazgo.
Walter Aduviri ha representado el discurso contestatario radical en esta contienda, la gente le ha dicho que no.
Esa mirada de resistencia crea odios y los puneños ya estamos hartos de odiar, nada bueno nos ha traído.
Aquí ya no necesitamos resistir, hace rato que estamos en avanzada, por decirlo menos, somos gran fuerza electoral en departamentos vecinos.
Empero nadie se atreve a liderar el proceso de expansión del altiplano, no se hará con la resistencia aduvirista y, siendo sinceros,  tampoco con el conformismo de Juan Luque.
La elección de Luque es sobre todo la expresión de esa mayoría silenciosa, aparentemente desinteresada y asqueada del quehacer político, que no está dispuesta a seguir en el camino equivocado. 
Pero que no confunda el exrector de la Universidad Andina, que mire las cifras, su votación (a  boca de urna) apenas puede soñar con alcanzar el 50%, es un claro mensaje que tampoco es el líder que esta tierra requiere, por lo pronto su encargo es la correcta administración, mientras las nuevas generaciones se preparan para dar saltos más grandes. (Publicado en Correo Puno 08/12/14 Foto: Correo)

lunes, diciembre 01, 2014

La intolerancia en campaña

Por: Hugo Supo

La opción política de Walter Aduviri no acepta opositores, los identifica, estudia y ataca. Si es que es presidente regional, ay de aquel que se atreva a pensar o decir distinto a lo que el caudillo sostiene, pobre de aquella prensa, consejeros, sindicatos, gremios y ciudadanos.
Todos serán víctima del fundamentalismo labrado en esas jornadas cuando se ordenaba azotar a quienes osaban simplemente caminar en pleno aimarazo del 2011, ¿recuerdan?
Los que ya vivimos esos ataques lo podemos asegurar, a los aduviristas no les gusta la gente distinta, alguien o algunos le han hecho creer a ese líder que en realidad es la reencarnación de Túpac Katari, a eso se le llama ser mesiánico.
Este radicalismo ha actuado en contra de este periodista durante esta semana, ante el fracaso de los emisarios de Walter Aduviri por lograr el “apoyo” mediático de los que nos ganamos la vida ejerciendo con pasión el periodismo, han hecho correr una bola llena de mentiras y calumnias con el propósito de desacreditar nuestra opinión.
Pero para nosotros esto es cosa de todos los días, hemos sido formados para ello, somos conscientes que junto a la maravillosa posibilidad de servir al pueblo desde los medios de comunicación, también existe el riesgo de ser víctimas de la intolerancia. No les tenemos miedo.
Lo verdaderamente preocupante es que un sector importante de la región altiplánica está a punto de darle poder a una persona que se dedica a diseñar maquinarias de amedrentamiento a quienes no compatibilizan con sus ideas, aún más a quienes le salen al frente.
Son jóvenes por cierto estos operadores, con experiencia en elecciones universitarias, esas mismas que protagonizan con pedradas, palos y guerra sucia, son estos sujetos a los que se le ha encargado la campaña contra el rival.
Qué bueno sería señor Aduviri si usted realmente liderara la renovación generacional, no lo está haciendo, su modelo es el fundamentalismo, ese es el movimiento que encabeza, el que se dedica a insultar más que a proponer. Una decepción.  (Publicado en Correo Puno 01/12/14  Foto: Internet)

jueves, noviembre 27, 2014

Después de hoy

Por: Hugo Supo

Finalmente llegó el gran día. Mientras usted amigo lector revisa estos escritos, quizás la UNESCO ya haya decidido sobre la postulación de la Festividad de la Virgen de la Candelaria a ser Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Sin el ánimo de ser triunfalistas, lo más probable es que nos toque festejar en las siguientes horas, todo indica ese camino, incluso Bolivia, cuyo ministro de Cultura ha optado por mentirle a sus paisanos, diciendo que nuestras autoridades aceptaron que la festividad se hace con danzas bolivianas.
Pero más allá de esta proclama, los puneños debemos tomar en serio la recomendación que nos hiciera el director de los Sicuris Wiñayataqui (Francia), Mario Cutimbo. Como un puneño que ha recorrido el mundo, Mario nos dice que es urgente darle un quiebre a la fiesta de la Mamita, ahora tenemos la oportunidad.
“La Candelaria no necesita de morenadas, caporales, tuntunas o danzas así, tenemos más de 200 bailes típicos en el altiplano peruano, valoremos eso”, nos reta el sicuri Mario desde la larga distancia. Tiene razón.
¿Se terminará este conflicto inútil promovido por un sector de folkloristas bolivianos? No. Esa es la razón por la que la fiesta de la Mamita tendría que asumir una identidad más peruana, aunque sin dejar de lado las danzas de trajes de luces, que nosotros consideramos, patrimonio altiplánico (Perú-Bolivia).
Pero hay que poner énfasis en promocionar con mayor fuerza nuestro folklore de adentro, ahora es cuando están llamados nuestros autores, compositores y artistas en general para darle el impulso que necesita a las denominadas danzas con trajes autóctonos.
Eso parte también por voluntad de los organizadores de la fiesta, la Federación Regional de Folklore y Cultura y su asamblea de socios nos deben de dar el mensaje, un trato preferencial a nuestra variedad rural  en los puntajes y distribución de dividendos, quizás sería el punto de partida, ¿no creen? (Publicado en Correo Puno 27/11/14 Foto: Internet)

lunes, noviembre 24, 2014

La Candelaria

Por: Hugo Supo

En los siguientes días, el planeta fijará otra vez sus ojos en Puno, qué bueno que ahora no sea por noticias desagradables como muertes, desastres, frío o violencia, qué bien que ahora sea por uno de los actos que más enorgullece al altiplánico peruano: la festividad en honor a la Mamita Candelaria.
Lo que sabemos es que la UNESCO está a punto de anunciar nuestra fiesta como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, pese al reclamo de Bolivia, que también será escuchado en el pleno, la proclama es inminente.
Pero luego del festejo, es urgente diseñar y ejecutar una hoja de ruta que nos haga presentar una fiesta más elaborada a partir del 2015. Un grupo de periodistas hicimos el intento de motivar a los sectores a los que corresponde la organización, algo se ha avanzado a nivel del Comité de Salvaguardia, no así en la Federación Regional de Folklore y Cultura, cuyos directivos parecen no captar que la festividad es mucho más de lo que estamos concibiendo.
Igualmente los bolivianos reclaman por un par de danzas, pues tampoco entienden que la Candelaria es mucho más que baile y música.
La Festividad Virgen de la Candelaria es el símbolo más visible del sincretismo andino-occidental, es signo de resistencia, integración, desborde y expansión social. Por ello es trascendental presentarlo de la mejor forma ante el mundo, las siguientes fiestas serán también el ícono puneño de un “sí podemos”.
Señores de la Federación, empecemos por un par de asuntos: el acto de lanzamiento y la veneración de la Octava. El lanzamiento debería mostrar la esencia de la festividad, quizá un documental enlatado en las corporaciones mediáticas del mundo, sería el mejor reemplazo a los diversos intentos que hemos tenido hasta ahora.
En la Veneración requerimos definir la ruta, es una lástima que la avenida del Folklore haya sido un burdo cálculo del presidente regional este año, pero volteando la página, sería de insistir con esa vía con el añadido de iniciar desde el Santuario de la Virgen y luego mostrar las danzas en la avenida Simón Bolívar.
Ese ha sido hasta el momento el avance, señores de la Federación, ahora les toca a ustedes, la historia de nuestro pueblo se los reconocerá.  (Publicado en Correo Puno 24/11/14 Foto: Internet)

viernes, noviembre 21, 2014

Gas para Puno

Por: Hugo Supo

No hay que perder el norte en el tema del Gasoducto Sur Peruano para Puno. El puneño quiere acceder a energía barata como garantía al despegue industrial del altiplano, es como pocos, un momento histórico.
El pedido regional es la firma de una adenda al contrato actual entre el Estado y el consorcio Gasoducto Sur Peruano (GSP), en este documento debe contemplarse, no solamente los estudios como hasta ahora, sino la construcción del ramal que garantice la verdadera masificación del gas.
Los técnicos lo saben muy bien, el estudio que ofrecen en este magaproyecto es una mecida del centralismo, sin una demanda garantizada no hay empresa que se interesará en el ramal, he ahí la razón por la que se reclama la decisión política ofrecida en campaña por Ollanta Humala.
¿Piden garantizar demanda? El pueblo puneño la hará, pero que otorguen las condiciones para lograrlo, un verdadero proyecto de industrialización local, atracción de inversiones grandes y generación de empleos dignos, ese es el norte.
Es decir, que el reclamo no solo es el gasoducto, en paralelo debería ir el proceso de creación de demanda permanente, de manera que los llamados gasocentros, que un sector pretende perennizar, serían solo el paliativo inicial, cuya duración no vaya más allá del quinquenio siguiente, al menos no en las principales ciudades.
Esa es la posición de este cronista, que Puno tenga gas, sea cual fuera la empresa que la traiga.

PD: Durante la movilización de ayer (miércoles) un grupo de dirigentes del Movadef, algunos excandidatos frustrados y algún periodista dedicado al chantaje, pretendieron achacar a este periodista una malintencionada interpretación de contrato laboral para monitoreo de mensajes con contenido energético hecho hace varios años. Nada de lo que se insinúa es verdad, nada tenemos que ocultar, allí se develan los enemigos que nos toca coleccionar por decir la verdad, nuestro trabajo periodístico es auditable todos los días, los lectores lo saben. Como dicen en los microbuses: “vergüenza me daría robar, no hay vergüenza para trabajar”. (Publicado en Correo Puno 20/11/14 Foto: Internet)