jueves, junio 04, 2015

El Consejo Binacional

Por: Hugo Supo

El 26 de mayo pasado, un grupo de ministros, encabezados por el mismo Premier Pedro Cateriano, llegó a la capital de la región Puno con el objetivo de sofocar el paro de 48 horas que amenazaba extenderse en el altiplano bajo la única agenda de solidaridad con los opositores al proyecto minero Tía María (Arequipa).
El Premier eligió entrevistarse con el gobernador, Juan Luque Mamani, y luego lanzó su invocación a no paralizar. Fracasó por supuesto. Puno acató mayoritariamente el paro de 48 horas previsto para los días 27 y 28 de mayo.
En la improvisada cita entre Cateriano y Luque, el gobernador puneño presentó cuatro proyectos viales para ejecutarse en esta jurisdicción, puede que solo haya tenido eso a la mano, pero la ocasión debió ser más provechosa, ¿no creen?
La falta de iniciativas del movimiento político que gobierna esta región y, peor aún, la de los dirigentes de la sociedad civil ha sido graficada en forma ejemplar con esa visita infructuosa, tanto para Puno como para el Gobierno central.
Sucede que ni el gobernador ni los dirigentes tienen claro el norte nuestro, el primero prefiere acomodarse en la miopía del pragmatismo administrativo y los otros son soñadores románticos que gustan de la solidaridad sometida a agendas macro.
Estamos, por cierto, ad portas de ser la sede del Consejo Binacional de Ministros entre Perú y Bolivia a realizarse el 23 de junio y el panorama parece repetirse.
¿Qué planteará la región en esta cita? Pues es un misterio.
En este punto es necesario anotar que nuestros líderes no deberían conformarse con asuntos que vendrán por inercia, como la descontaminación del Titicaca y sus cuencas solamente, requerimos de una agenda que nos acerque a La Paz, por ejemplo la zona de tratamiento especial para el intercambio comercial, la llegada del gas natural, la industrialización del altiplano peruano-boliviano, entre otros puntos. Es ahora o nunca. (Correo Puno-Juliaca 04/06/15 Foto: Internet)

lunes, junio 01, 2015

Paro, gas y gestión regional

Por: Hugo Supo

1. La entrega de Martín Belaunde Lossio en Desaguadero aplastó todo esfuerzo puneño por mostrar que el Valle de Tambo era más que un valle protestando contra un proyecto minero. No ha perdido vigencia sin embargo el reclamo en Islay, ellos tienen agenda propia.
Distinto es el caso de Puno, que fue al paro sin plataforma de reclamos y solo con la romántica solidaridad antiextractivista en carteles. Ahora hemos salido de coyuntura y será de esperar otro momento para reclamar asuntos sustanciales para el desarrollo nuestro, como la pronta llegada del gas natural y encaminarnos a la industrialización altiplánica. ¿Ya hicieron una evaluación del paro los dirigentes?

2. La escasez del GLP y su consecuente incremento de precio en el mercado local, debería volvernos al escenario del 2014, cuando la región parecía estar consciente de la necesidad de que el Gasoducto Sur Peruano se concretara en los plazos establecidos y se avance con celeridad a la construcción del ramal a Puno.
Mientras tanto, los gobiernos locales de Puno y Juliaca, el Gobierno Regional y la empresa Graña y Montero, deberían aclarar qué pasa, por qué demora tanto la instalación de los gasocentros prometidos, incluso, por el exgobernador Mauricio Rodríguez.

3. Apenas había ganado las elecciones de segunda vuelta, el gobernador regional, Juan Luque, dijo, en entrevista grabada a este cronista, que requería de seis meses para darle un vuelco a la administración del gobierno regional y para que la ciudadanía note que lo que había prometido en campaña estaba en la senda del cumplimiento.
Hoy empezamos el sexto mes de gobierno y solo hemos visto pequeñas variaciones en la administración, cambios de personas y cargos, pero no de estilos ni programa alguno.
El gasto presupuestal está en el sótano y las gestiones no son alentadoras.
Ni pensar en revocatoria, con los últimos ajustes normativos ese camino es casi imposible. Nos queda mayor presión social para que Luque no se adormite más de lo que está. (Correo Puno 01/06/15 Foto: Internet)


jueves, mayo 28, 2015

Puno sin agenda

Por: Hugo Supo

La protesta a favor de los agricultores del Valle del Tambo (Arequipa) se ha sentido en Puno más que en otros departamentos del sur peruano ¿porque?, una razón debe ser que la población ha ido fluyendo en las últimas décadas de este lado para allá.
Pero es bueno hacer notar que no tenemos registro de alguna gesta puneña que Arequipa haya apoyado, al menos no en este nuevo siglo, aunque cuando se escuchan voces de socorro en la vecina región la respuesta no se deja esperar en estos lares.
Vamos a poner de ejemplo el último proyecto que Puno intentó reivindicar en el 2014, cuando reclamó la definición de construir los ramales regionales del Gasoducto Sur Peruano (GSP). En Puno la paralización fue parcial, Arequipa por su lado se puso de costado y dejó que el agua corriera bajo el puente.
¿Es justa y equitativa la solidaridad de ambos lados?, ¿podría servir como elemento integrador si pensamos en una futura macro región? Parece que no.
No obstante, quizás no tendría que haber una solidaridad equitativa necesariamente, en realidad los territorios arequipeños han sido poblados por paisanos desde hace décadas, ergo, es lógico que el factor solidaridad y otros (culturales, económicos, sociales o políticos) vayan bajando desde los Andes hacia ese lado.
Por ahí va la explicación del por qué la movilización de 48 horas que finaliza hoy encienda en tierras puneñas más que en otros sitios, “una gran parte de allá son los nuestros finalmente”, decía un huelguista ayer en medio de su piquete en Alto Puno.
Muy altruistas hasta aquí, empero, nuestros dirigentes vuelven a cometer el mismo error, el de desgastar las ansias de protesta en la región Puno con una agenda invisible y confusa que nos heredará perjuicios más que beneficios.
¿Alguien en Puno podría decir qué estamos ganando con esta paralización? (Correo Puno 28/05/15 Foto: Correo)

lunes, mayo 25, 2015

Los guasones

Por: Hugo Supo

En el film Batman: El caballero de la noche, Heath Andrew Ledger, que interpreta a Guasón, revela en uno de sus diálogos que, a diferencia de otros malhechores, con él no se puede negociar, pues su interés no es dinero, honor, familia ni nada. Sencillamente no tiene nada que perder ni ganar, “lo hace por joder”, dirían algunos cinéfilos.
El historiador Francesco Guicciardini (1483-1540) lo repitió: “Cuando luchamos contra quien no tiene nada que perder, luchamos con gran desventaja”. Incluso Sun Tzu había advertido, en El Arte de la Guerra, que estos personajes son demasiado peligrosos.
Así pues, ubicándonos en el contexto de la problemática peruana con el extractivismo actual, es notoria la existencia de un tema mayor que los estudios de impacto ambiental, respeto a las comunidades campesinas o similares. Nuestros guasones no quieren negociar, su objetivo es otro.
El asunto de fondo es el manejo de la economía, donde todavía no logramos un acuerdo nacional, ¿quién se encarga de la economía?, ¿los gobiernos o el mercado?
A pesar de su fracaso en la URSS, el socialismo mantuvo una fuerte influencia en el mundo, de especial forma en Latinoamérica, en donde ha encontrado seguidores para sostener que el intervencionismo gubernamental es la solución a nuestros problemas.
En el caso peruano, esta corriente ha tropezado con la ingrata experiencia de Alan I (1985-1990), periodo que muchos preferirán olvidar, pues marca uno de los mayores traumas en la sociedad. Asimismo, se han visto avasallados por la ola privatista de Fujimori y el piloto automático de los gobiernos posteriores.
De manera que su mensaje se ha refugiado en agitar la frustración social y el antisistemismo.
Sin un modelo internacional claro ni discurso empático en el Perú, los intervencionistas optan por sabotear todo lo que el modelo ejecute, pues nada les queda y nada tienen que perder.
De manera que los diálogos que se plantean desde el gobierno para lograr proyectos mineros tendrán poco eco y sus efectos podrían ser simples paliativos.
Es tiempo de admitir que en las actuales condiciones estamos hablando simplemente de diálogos de sordos. Desde el mismo modelo, falta plantear reformas grandes, reformas que nos devuelvan la esperanza y claridad en el horizonte. (Correo Puno 25/05/15 Foto: Internet)

jueves, mayo 21, 2015

Inminente paro en Juliaca

Por: Hugo Supo

El segundo paro gestado contra el alcalde de Juliaca, Oswaldo Marín Quiro, es inminente. Las últimas movidas dirigenciales y la pasividad de la autoridad hacen presagiar un panorama preocupante para la novel gestión del autodenominado “Cumpita”.
Tiempos difíciles se avecinan para la Ciudad de los Vientos, probablemente allí encienda un foco de conflictividad, pues hasta ahora no hay algo concreto que Marín pueda entregar, propagandizar o defender.
La obra cumbre de este periodo (el drenaje pluvial) ha empezado con serios problemas de los que el alcalde, pareciera, no quiere enterarse.
Ya el órgano contralor ha detectado fallas en la construcción de los drenes, pero hay una terquedad oficialista que ni se ha dignado en observar a la constructora Uros y la supervisora Juliaca.
Aparte de esto, el resto de proyectos, incluso los de arrastre, provocan mayor incertidumbre, un ejemplo es el bypass de la salida al Cusco que estará botada al menos hasta el año entrante en las mismas condiciones en las que fue abandonado.
Ni qué decir del comercio que es un caos, la seguridad vecinal pésima, el recojo de basura funciona a las justas, el Plan Zanahoria no sale del huerto, las calles lucen más deterioradas y el transporte se desarrolla sin ordenamiento alguno. ¿Si el alcalde no puede solucionar estos problemas, para qué se le ha elegido?
El elector juliaqueño debe admitir que se ha equivocado en las urnas, seamos sinceros, el profesor Marín no tiene vocación para un cargo ejecutivo sino para uno representativo que quiere quedar bien con todo el mundo.
Ese trauma por jugar a “miss simpatía” será el factor corrosivo en la gestión, Marín lo demuestra cada que puede, cuando algún sector le hace una movilización, el alcalde lo recibe, escucha los reclamos, promete soluciones y, sin darse cuenta, se pone otra soga más al cuello. ¿No ha sido así con los transportistas?, ¿cuándo empezará a tomar decisiones en serio? (Correo Puno 21/05/15 Foto: Internet)