jueves, junio 01, 2017

La UANCV en el destino de Puno

Por: Hugo Supo

Pueda que los hermanos Cáceres Velásquez -impulsores de la Universidad Andina Néstor Cáceres Velásquez (UANCV)- no hayan medido el impacto histórico que tendría la creación de esta universidad privada. O quizás sí. Lo cierto es que su vigencia es innegable hasta hoy.
La UANCV nació del fragor de una lucha por una ciudad mejor, de la exigencia por contar con una universidad propia ante el monopolio de la Universidad Nacional del Altiplano en el siglo pasado. Aunque no todo el mundo estuvo de acuerdo con que sea privada, mucho menos que su beneficio sea para pequeños grupos políticos, al final esta casa de estudios ha resultado siendo un poderoso aparato de operación política que ha desplazado a otros.
Los resultados lo podemos ver actualmente, con buena parte de sus egresados y autoridades copando instituciones de trascendencia como el Ministerio Público, Poder Judicial, Gobierno Regional de Puno y varios gobiernos locales.
Es lógico pensar que la élite profesional formada en las aulas de la UANCV haya salido a ejercer con una ética acorde a su inspiración inicial. Es decir, opositora al puneño centralista y pragmática a todo nivel.
Ese es el tipo de profesional que gobierna en las instituciones de la región altiplánica, claro, ante anuencia de los profesionales alternativos que salen de otras casas de estudio.
¿Es malo el copamiento que ha logrado la UANCV?, ¿es malo que sus profesionales siempre estén tentando el poder? No. Lo malo, hasta cierto punto, es que las otras generadoras de élites profesionales hayan permitido tal copamiento.
Sería mejor que todas las universidades sean aportantes con sus egresados en cuanto a temas de desarrollo se refiere.
Además, este anote empuja a pensar sobre el rol que está jugando la Universidad Andina en los destinos de la región.
Y toca pensar, especialmente, a las autoridades de la UANCV sobre el papel que están teniendo sus egresados en el manejo de la sociedad.
¿Bueno, malo o regular?, ¿cómo se evalúan? (Correo Puno 01/06/17 Foto: Difusión)

jueves, mayo 25, 2017

Los pobladores de San Miguel

Por: Hugo Supo

El 28 de julio de 2017, el distrito de San Miguel, en San Román, cumplirá su primer aniversario. Lo hará con un administrador oficialmente designado por el gobierno provincial y una junta vecinal por elección popular. 
La junta vecinal será una suerte de concejo edil hasta que se elijan a las primeras autoridades y su definición depende de los sanmiguelinos que tienen la obligación de acudir a las urnas el viernes 26 de mayo.
Son importantes estos avances que se están dando en la edificación de los pilares institucionales, así no habrá mayor problema para que en 2018 se tenga nuevas autoridades ediles bajo el sistema de votación popular que se vivirá en todo el país.
Para la región Puno, el crecimiento distrital de San Miguel es sumamente importante, de alguna manera reconfigura el mapa político-electoral que hemos tenido en el Altiplano durante la última etapa de vida republicana.
Hasta hace poco, Juliaca ha sido el punto de mayor concentración electoral (por el número de habitantes) de la región; pero el escenario podría cambiar en adelante, con San Miguel mirando su propio rumbo.
Hay una característica que resume a pobladores del distrito de San Miguel. Todos son migrantes y esa ha sido la fuerza para desligarse de Juliaca.
Como tal, las motivaciones de desarrollo que tienen los sanmiguelinos difieren a los del sector más duro de Juliaca.
Recordemos que el juliaqueñismo ha tomado fuerza a partir del paralelismo a la capital regional inspirado, allá por 1965, en tierras calceteras y de la mano a la familia Cáceres Velásquez.
San Miguel, sin embargo, no carga ese antipuneñismo que aún palpita en cierta élite calcetera, no tiene esa sombra, porque es población joven, su historia es diferente y el futuro también.
San Miguel es una síntesis de la región. Hoy su gente tiene la gran oportunidad de demostrar que la integración es un camino viable para todos. Éxitos en este camino. (Correo Puno Juliaca 25/05/17 Foto: Difusión)


miércoles, mayo 17, 2017

El lobby moqueguano

Por: Hugo Supo

Es inevitable escribir sobre lo que está ocurriendo en el proceso de demarcación territorial entre las regiones Puno y Moquegua. Sobre todo después de la última reacción de las autoridades moqueguanas respecto al informe final N° 045 que ponía fin a las discusiones en cuanto a los tramos I y II se refiere.
El referido informe se ha trabajado desde el año 2009, cuando representantes de ambos departamentos accedieron a la intermediación de la entonces Oficina Nacional de Demarcación Territorial (hoy adscrita al Viceministerio de Gobernanza Territorial) de la PCM para solucionar el conflicto social que había aflorado desde inicios del siglo.
¿Y por qué se aceptó esta especie de arbitraje? Primero porque corresponde a la instancia nacional sanear los límites de las fracasadas regiones del aprismo y, luego, para que los técnicos de ambos gobiernos subnacionales expongan sus argumentos para probar la pertenencia o no de determinados territorios.
Pues bien. A todo eso se ha sometido el pueblo puneño, han sido ene reuniones en Lima y otros departamentos.
Los ausentes han sido siempre los representantes de los vecinos. Han pateado el tablero una y otra vez. Han recurrido al Poder Judicial. Y es casi una década de la misma cantaleta.
Finalmente, en 2017 -incumpliendo todos los plazos- la PCM emitió el informe final 045 el cual demuestra que territorios anexados a Moquegua se encuentran en territorio altiplánico. En este momento deberíamos estar hablando sobre el tramo III, pero eso no está pasando.
¿Qué sucede? El lobby moqueguano ha vuelto a actuar y ha presionado al premier Fernando Zavala para revisar el informe de demarcación. Dicen ahora otros “dos meses” más.
Esta noticia deja desazón en Puno y vuelven a retumbar los tambores de protestas tipo Aimarazo. Sería bueno, en este caso, que la PCM aclare al país si hará respetar el Estado de Derecho o preferirá jugar a la mecedora. El pueblo puneño merece una respuesta. (Correo Puno Juliaca 18/05/17 Foto: Difusión)

miércoles, mayo 10, 2017

Julio Guzmán en la región Puno

Por: Hugo Supo

El líder del proyecto partidario Morado, Julio Guzmán, acaba de concluir una gira por el Altiplano. Ha declarado que los objetivos fueron consolidar su organización y recoger un diagnóstico de la realidad.
Respecto al primer punto, Guzmán ha nominado responsables, en cuyos hombros recae la tarea de institucionalizar el partido, de manera que aquello de la “ola morada” no quede en lirismo. Bien.
Y respecto al segundo, el excandidato presidencial afirma, principalmente, que ha encontrado mucha gente frustrada en los pueblos que ha recorrido. ¡Uy!
¿Cómo deberíamos tomar ese diagnóstico?, ¿es verdad?, ¿sigue el pueblo esperando la atención estatal prometida en cada campaña electoral?, ¿acaso es la frustración que guía nuestros senderos?
En principio, ningún diagnóstico debería fastidiar; es bueno que quienes pretenden ser autoridades visiten, convivan y conozcan la realidad del Perú profundo y alto.
Lo que sí decepciona es que Guzmán haya tenido que invertir tanto para tener esa versión de Perogrullo.
Por supuesto, aún existe frustración en Puno y otros lares que han sido -no solo olvidados- desde antes de fundarse la República, sino considerados un lastre para los desarrollistas limeños.
¿Esperaba otra cosa? No es, pues, de un estadista concluir de esa forma tan obvia y superficial.
Pero también habría que aclararle a Guzmán ( y los primeros llamados a hacerlo son los moraditos puneños) que hace tiempo que esta región -sobre todo su cada vez más renovada élite- ha dejado de esperar la atención preferencial del Estado.
El mejor ejemplo es Juliaca, formada a punta de esfuerzo personal, ganas y trabajo. ¿Estado? No. Aquí lo que se requiere es un Estado que no moleste, una Sunat que no persiga al pequeño capitalista, motivos para seguir jalando el coche productivo y cosas por el estilo.
La frustración -aunque existe en menor medida como en todo el resto del país- está pasando a la historia señor Guzmán, aquí la gente está en otro swing.
Motivo sería para hablar, por ejemplo, del boom migracional altiplánico, pero será en otra entrega. (Correo Puno Juliaca 11/05/17 Foto: Difusión)

jueves, mayo 04, 2017

La provincia de Aricoma

Por: Hugo Supo

Hace poco el excongresista Gustavo Pacheco y varias personalidades lideraron la presentación de una organización denominada “Plataforma Federal Para Todos”, interesante iniciativa a la hora de hablar de lo programático para el Altiplano, aunque con obvio tufillo proselitista.
Durante la presentación, este cronista planteó algunas cuestiones a sus impulsores (digamos que para poner las cosas ideológicas claras antes de pasar a lo pragmático), pero solo contextualizaremos una para esta entrega. 
Se trata de la equivocación que los puneños de la capital departamental cometieron a lo largo del siglo XX, pensando que sus visiones de desarrollo eran también la de las poblaciones de periferia. Recordemos que Juliaca respondió de manera contundente el 4 de noviembre de 1965, con una huelga que resquebrajó -ojalá, no para siempre- la unidad regional, visivilizando el centralismo departamental y la nula idea geopolítica de los gobernantes de antaño.
Bien pues, la pregunta para los neofederalistas que Pacheco lidera fue: ¿acaso no están cometiendo el mismo error en la idea de plantear lo programático (leáse los proyectos urgentes) desde la capital y con ausencia de la periferia? El orgullo impidió una respuesta clara.
¿A qué viene el tema? Guardando distancias con la agenda neofederalista, nos referimos a los propagandizados proyectos de distritalización de Salcedo y provincialización de Ácora
No está mal que las poblaciones aspiren a crecer y obtener más presupuesto para atender sus necesidades, lo malo es que algún sector político pretenda aprovechar esa situación para sus propio rédito. 
Ya quisiéramos ver a alguno de esos políticos impulsando el urgente proyecto provincial de Aricoma, que integraría a distritos (Phara, Limbani, Ayapata, Potoni, Coasa, Patambuco, Crucero) que actualmente están desconectados y por poco abandonados entre Carabaya, Azángaro y Sandia. Renegamos del centralismo limeño y no miramos la viga en el ojo propio. (Correo Puno Juliaca 04/05/17 Foto: Difusión)