jueves, noviembre 17, 2011

¿La región más conflictiva?

Por: Hugo Supo

Hay que tener cuidado al interpretar el último informe de la Defensoría del Pueblo que advierte la presencia de una veintena de conflictos sociales en la región Puno, el que a su vez y a simple vista, nos convierte en la “zona más conflictiva en el Perú”, como muchos se han atrevido a decir.

Cuando uno lee de 20 conflictos en Puno dice: ¡este lugar está ardiendo! Sin embargo, las cosas no son así. Si bien el Altiplano ha sido escenario de uno de los conflictos más importantes del año que se va, la paz social ha estado presente desde hace varios meses entre nosotros, por lo que hablar de dos decenas de conflictos diferentes parece hacernos caer en un alarmismo innecesario.

Y de seguro que esto trae consecuencias lamentables para las inversiones, sobre todo para el sector turismo que ya ha tenido la ingrata experiencia de verse afectada por las huelgas antimineras de los primeros meses del 2011.

El poco interés por visitar nuestros sitios turísticos es totalmente entendible cuando oficialmente se habla de que “Puno está que arde”, peor aún cuando estos datos son revotados por los medios de comunicación en forma superficial y sin el filtro del necesario análisis.

Lo que pasa en el Perú es que no tenemos una fuente alterna a la Defensoría del Pueblo sobre el monitoreo de conflictos sociales, de esa forma nos vemos minimizados en el análisis a la clasificación simplista que tiene esta entidad.

Dice por ejemplo la Defensoría, que de los 20 conflictos detectados en Puno 12 son activos y 8 están a nivel latente, entendiéndose por activo que está en pleno desarrollo y por latente que es una amenaza para un futuro cercano.

Si vemos el panorama de esta forma, igualmente Puno resultaría siendo un “polvorín”, así el nivel de conflictividad baje a 12. Recuerden nada más cómo estuvo el territorio altiplánico cuando se expandieron las dos protestas antimineras (aimara y quechua) de este año.

El Ministerio de Energía y Minas (MEM) tiene también una medición de conflictos, que aunque oficialista, es mucho más rica para el análisis e interpretación, la que tal vez nos ayudaría a comprender mejor la realidad y no hacernos propaganda de autogol. Necesitamos por ejemplo saber si todos esos conflictos detectados por la Defensoría del Pueblo son nuevos, durante cuánto tiempo están presentes en la zona, si ya tuvieron soluciones parciales o quizás sean conflictos que se estén retomando.

Otro punto importante es saber quiénes son los actores que generan esos conflictos, tomando en cuenta que el periodismo y algunos analistas han detectado personajes acostumbrados a generar sistemáticamente inestabilidad social con el fin de ganar réditos políticos; no obstante que en algunos casos son meramente amenazas mediatizadas.

O sea el asunto es complejo y diverso. Lamentablemente los gobiernos regionales no han reaccionado y la mayoría no se ha preocupado por implementar un sistema de monitoreo o prevención de conflictos ni siquiera en sus jurisdicciones, lo que hace más difícil pensar en algo más grande.

Ahora bien, otra entidad que podría funcionar –por lo menos en las cinco zonas donde están operando- son las oficinas de los Comisionados para la Paz y Desarrollo (existente en Puno) y que según sus atribuciones podrían ser una fuente diferente para el monitoreo de estos problemas. Esto no significa desechar los informes de la Defensoría del Pueblo, por el contrario, requerimos de pluralidad y una mirada mucho más profunda. (Publicado en Correo 17-11-2011)

jueves, noviembre 10, 2011

El lejano Humala


Por: Hugo Supo

Un solo párrafo le ha dedicado el presidente Ollanta Humala al tema descentralización en el boletín “Perú en 100 Días de Gobierno” que ha publicado en las redes sociales para dar cuenta de lo que ha hecho su régimen en estos primeros meses; párrafo en el que se dice a manera de diagnóstico la situación de la política de descentralización, pero de solucionesni pio, mucho menos de lo que se hizo de julio a octubre.

Nada podría decirse en realidad porque imaginamos –tomando las palabras del mismo Presidente Humala- que “no está pensando en eso”, y ciertamente, ello refleja su olvido a las regiones del Perú profundo, gracias a las cuales pudo sentarse en Palacio de Gobierno.

En Puno por ejemplo, un envidiable número de electores terminó apoyándolo en segunda vuelta con la expectativa de que por fin alguien solucione los temas que implican desarrollo y mejora de calidad de vida. Similar es el caso de otras regiones del sur e incluso zonas del centro y norte que no son necesariamente Lima.

La palabra Puno se menciona en el mismo boletín en tres ocasiones, la primera referida al inicio de Pensión 65 que como se sabe es un coche que no anda para el Altiplano, luego en la leyenda de una fotografía de Ollanta Humala visitando Tirapata (Azángaro), y finalmente cuando se menciona el tema Derechos Humanos, donde afirman que el Ministerio de la Mujer “elabora el Registro y Acreditación de los Desplazados Internos que se implementa en Ayacucho, Junín, Lima, Ica, Huánuco, Puno, Ucayali y Apurímac”.

Es de lejos notorio que los megaproyectos requeridos para Puno no están en la agenda prioritaria del Gobierno. Nada dicen sobre el Gaseoducto Sur Andino, nada sobre la Irrigación Lagunillas, ni del agua potable para Puno, Juliaca y Lampa; por mencionar solo algunas urgencias.

La gira que el Mandatario realizó en estos meses al sur es solamente un gesto político de agradecimiento, mas no se concreta en políticas o acciones que de verdad nos saquen del atraso en el que estamos sumidos.

Y desde Lima tampoco se ha hecho mucho, los programas sociales no son la panacea y la creación del MIDIS todavía no ha dado frutos, mientras que la expectativa del pueblo se cae a pedazos con los clichés como Pensión 65, Beca 18 o la rebaja en el precio del GLP.

Tan difícil debe ser para Gana Perú atender las regiones que a este tiempo ni siquiera se han cambiado a los responsables de todas las OPDs, demostrándose así la pobreza de recursos humanos por la que atraviesan fuera de Lima e incluso en la misma capital (recordemos el lamentable caso del PELT).

Responsabilidad aparte tienen las autoridades locales y regionales, quienes a pesar de haberse reunido con el propio Humala han hecho todos los méritos para ser calificados de individualistas y jalar agua para su molino. Esto de la Agenda Puno ha resultado ser puro cuento y la tan mentada “descentralización” excusa para justificar las ineficiencias de alcaldes y presidente regional.

Lo peligroso aquí no es el descontento contra el Gobierno Central o las protestas que surgirán contra éste, más temprano que tarde; lo que realmente preocupa es que gracias a esta desatención y falta de prioridad en la descentralizaciónóptima, se van cultivando pues movimientos y caudillos con discursos radicales; los que sin importar el destino de todos aparecen en cada elección cual circulo vicioso para repetir la historia. Digo esto, a propósito del anuncio de un congreso macro regional en Tacna donde varios personajes que se irrogan la representación del pueblo se reunirán este fin de mes para poner las bases de lo que sería un partido indigenista, los que luego querrán venir a Puno para conquistar esos mismos votos que apoyaron a Ollanta Humala. (Publicado en Diario Correo/ 09-11-2011)

domingo, agosto 21, 2011

Max el cantante

Algunas veces he querido detenerme para escucharlo cantar en alguna calle de Puno – la ciudad en la que vivo hace ya casi diez años-. Como la mayoría, él tampoco es de aquí, acabo de enterarme que nació en Ayaviri, un pueblo ubicado al norte de este altiplano. Quiere hacerse conocido con el nombre de Max Cárdenas, su nombre artístico le han dicho.

Max es invidente desde que nació, pero como ocurre en estos casos, esta ausencia de luces y colores le ha permito desarrollar otros sentidos. Un ejemplo es su voz y, aunque no es Juan Diego Flores en una noche de ópera, escucharlo cantar en algún rinconcito mientras pide limosna es siempre agradable.

Lo he visto en televisión, ha contado de que tiene un sueño: completar la grabación de todo un disco de música, preferirá la cumbia villera y la balada. Nada de “covers” ha dicho, él ya preparó unas melodías y tiene otras tantas en espera de arreglos.

Max es otro tipo al que debo admirar, es más lo hago. Junto a Wili –otro amigo ciego y compañero de la universidad - ya son varios, los que me dan ejemplos de vida, son tipos que te enseñan que debemos seguir adelante, que los sueños están lejos y que hay que caminar mucho para alcanzarlos.


jueves, abril 07, 2011

Es momento de decisiones

Por: Hugo Supo

Es mentira aquello de que la prensa es el cuarto poder, es más bien un antipoder que se ubica al costadito de los poderes político y económico. Y no debería ser novedoso hablarles de esto, puesto que la historia nos ha enseñado que el control de la economía, de la política y de los mass media es urgente para mantenerse en el poder. Alberto Fujimori no los ha enrostrado de manera escandalosa en la parte final de su régimen, por poner un ejemplo. Pero en esta ocasión resulta bueno reflexionar sobre el tema a propósito de que lo está ocurriendo con los nuevos gobernantes de la Región Puno.

Mi reciente salida de la dirección de prensa de Pachamama Radio es solamente algo anecdótico cuando se trata de ver lo que ha pasado con los proyectos mediáticos de los políticos y lo que podría ocurrir en este caso con la emisora que fue impulsada por el hoy presidente regional Mauricio Rodríguez.

Un ex trabajador de Radio Samoa de propiedad de familia Portugal Catacora me comentaba que esa fue una empresa muy sostenible antes de que sus dueños decidieran meterse en política, lo propio puedo decir con el caso de Radio LTC del mal recordado Leoncio Torres Calla o el de Radio Perú de Hernán Fuentes. Sin embargo, no creo que el desprestigio de un medio de comunicación tenga que ver necesariamente con el hecho de que sus propietarios participen en política partidaria, sino del manejo que le dan a sus empresas.

Los extremos siempre terminan mal; cuando se utiliza al periodismo solamente para dar una versión o para defender una gestión se pierde credibilidad y cuando se pierde credibilidad se pierde casi todo. Eso es lo que ha ocurrido con los casos anteriormente citados y aunque no se cómo anda en niveles de credibilidad, Pachamama Radio está demasiado ligada al nombre del presidente, a sus palabras y acciones.

En el caso de Pachamama puedo dar fe de que hay esfuerzos para mantenerse al margen de la gestión de Mauricio Rodríguez, aunque no necesariamente ese procurar signifique que se está logrando el posicionamiento deseado, pues no depende solamente del equipo de periodistas, sino de los directivos, entre ellos del propio presidente regional.

Para eso habría que preguntarse si la radio era el medio o el fin, quizás no nos hemos enterado de que en realidad la emisora nació para crear caminos a favor de candidaturas de sus promotores, ha podido ser así, pero eso lo saben solamente ellos.

Es un momento crucial para esta radio, decidir si van ganarse el pleito a favor de uno u otro lado, revisar sus estatutos, su código de ética y saber el propio pensamiento de sus integrantes, pues serán ellos finalmente los que ejecuten acciones para cumplir uno u otro objetivo.

Por lo pronto hay molestias al interior, de pronto existen ánimos de ser moderados al momento de observar la gestión regional y en caso no sea así, se ven caritas largas, hay llamaditas a los periodistas y hasta repentinas clases de periodismo.

El camino no es fácil por supuesto, todo está entremezclado, pero hay que saber diferenciar entre uno y otro proyecto. Mauricio Rodríguez –ahora como político- necesita de Pachamama Radio, pero no le será útil si la radio continúa ligada a él; eso debe de comprenderlo, él y también sus allegados.