lunes, marzo 31, 2014

Ley General de la Cultura

Por: Hugo Supo

El 27 de marzo del 2014 fue presentado el proyecto que propone la Ley General de la Cultura para el Perú, la iniciativa es impulsada por el fujimorista Ramón Kobashigawa y podría ser el inicio de un debate ausente en nuestro país en los más de los 20 años en los que está vigente la actual Carta Magna.
Resulta increíble que en nuestra república exista un Ministerio de Cultura, pero que sus políticas no estén insertas en el ordenamiento jurídico.
Le hará bien al Perú, y a todas las naciones que lo conforman, discutir y luego aprobar este proyecto o cualquier otro que nos fije un rumbo cultural.
Siendo un asunto transversal para el desarrollo nacional, es urgente que el norte sea claro y específico para los peruanos. En definitiva eso ayudará en la solidificación del Estado-Nación que tanto reclamamos en estos tiempos.
El proyecto en mención propone implementar normas para accionar sobre: Derecho e Identidad Cultural, Democracia Cultural, Acceso a la Cultura, Reconocimiento de la Diversidad Cultural de los Pueblos, Libertad en la Creación Cultural y asuntos afines. Hay que desearle éxitos a esta idea en el camino que le toca recorrer en las comisiones parlamentarias.
Ahora bien, un primer tema a debatir es la conceptualización de la cultura que se propone basado en lo que la UNESCO ya había señalado antes:
“Cultura es: El conjunto de rasgos distintivos, materiales, espirituales, intelectuales y emocionales que identifican y caracterizan a la persona y a una sociedad, conformados por las lenguas y dialectos, las artes, edificaciones, modos de vida, sistemas de valores, tradiciones, creencias, conductas, creadas y transmitidas de generación en generación por quienes habitaron el territorio peruano desde los inicios de su historia hasta la actualidad”. Es decir, ¿todo es cultura? (Publicado en Correo Puno 31/03/14) Foto: MusiAprendo

lunes, marzo 24, 2014

Sin tregua frente a la informalidad

Por: Hugo Supo

Todas las sociedades tienen mayorías silenciosas, en el caso peruano la conforman los apáticos a la realidad. La mayoría silenciosa es aquella que prefiere callar y taparse los ojos en lugar de expresar sus puntos de vista y actuar en tal o cual sentido.
Ahora, con los mineros informales, la mayoría silenciosa deja que la secuestren al permitir el bloqueo de sus carreteras en Juliaca, prefiere esperar que la marea calme y el viento natural de los hechos estabilice nuevamente su pupular en esta existencia.
Como todas las mayorías silenciosas, la nuestra es pusilánime y tonta frente a aquellas minorías gritonas que, creyéndose tener la representatividad del resto, actúa, toma la calle e impone una agenda particular.
En el singular caso de los informales de la minería regional, la plataforma de quejas está orientada a lograr tiempo, ¿para qué?, para intentar recuperar lo que ya han perdido: impunidad para explotar oro sin rendirle cuentas a nadie.
Es decir, que esa minoría ni siquiera tiene agenda compatible con el sentir de una sociedad que quiere orden y desarrollo.
Y para esto se prestan algunos silencios cómplices, es el caso de la Cámara de Comercio y la Producción de Puno, su par en Juliaca, la Cámara de Turismo y otras que, pareciera, solo saben llorar sobre la leche derramada, sabiéndose como los más afectados con golpes a la economía como los que nos están dando los mineros informales.
El Gobierno ha dado un paso importante al iniciar la interdicción a la ilegalidad minera, este es uno de los sectores que más facilidades tiene para formalizarse, y de paso ¿hoy quieren imponer sus condiciones bloqueándonos las vías y amenazando con desabastecer de productos de primera necesidad a las ciudades?
No pues, es tiempo de que nuestra mayoría silenciosa diga que ya no estamos para aplazamientos ni lloriqueos. (Publicado en Correo Puno 24/03/14) Foto: Pachamama Radio 

jueves, marzo 20, 2014

Mea Culpa

Por: Hugo Supo

Seamos sinceros, muy pocas veces la locución latina “mea culpa” se aplica en nuestras vidas, a veces nos pasamos el tiempo reclamando esa admisión de pecados en los semejantes, pero ponemos mil excusas cuando se trata de nosotros. Incoherencia se le dice.
Un sector muy controversial es el periodismo, donde últimamente se ha tenido la mala costumbre de consentir y asumir posiciones de “sabelotodo”, en nuestro caso no pensamos así.
En Correo procuramos ser lo más coherentemente posible entre lo que predicamos en las páginas y el cómo hacemos nuestro trabajo. Pero eso creemos que es importante hablar de nuestras faltas, si no lo hiciéramos dejaríamos espacio para que los naturales detractores aprovechen y nos acusen de irresponsables.
La edición de ayer salió con la imprecisión del número de fallecidos en el evento automovilístico ocurrido en la vía Juliaca-Putina, allí el saldo final fue de cuatro personas muertas y no ocho como lo informáramos al cierre de nuestra jornada.
En defensa nuestra podríamos usar muchas excusas, decir que la información nació del fiscal Wilson Quispe –como en realidad lo fue-, que el cierre de edición, que la distancia, la oscuridad de la noche, la confusión del momento, etcétera.
Sin embargo, como lo percibimos en esta redacción y como nuestros propios lectores lo reflexionan, la responsabilidad de la difusión es nuestra solamente.
Felizmente, el grupo humano que trabaja en Correo puede rectificar el yerro. Lo hacemos humildemente y, en seguida cavilamos sobre la necesidad de empeñarnos en inquirir con mayor celo la autenticidad de los datos, el contraste de los mismos y la búsqueda de la verdad.
Hoy por hoy, Correo es el diario de mayor lectoría en la región, ese liderazgo implica un arduo trabajo del equipo de profesionales que estamos en la cancha, nuestra preocupación permanente es cubrir la expectativa del siempre exigente lector, y para eso debemos perfeccionar la pulcritud de la labor. No los vamos a decepcionar.
Este hito que preferimos escribirlo y no voltear la página solamente, es importante para cumplir el trabajo de este trascendental 2014, porque nosotros sabemos de responsabilidad y, damas y caballeros, responsabilidad no es solo publicitar aciertos, lo es también admitir errores. (Publicado en Correo Puno 20/03/14)

domingo, marzo 16, 2014

Luis Butrón

Por: Hugo Supo

¿Cuál podría ser la bandera de campaña para la candidatura del alcalde puneño Luis Butrón?, ¿las veredas?, ¿la inconclusa reivindicación territorial frente a Moquegua?, ¿sus vagos avances en transferencia de embriones para vacunos de Collacachi?, ¿el método de comités de gestión para ejecutar obras? Sinceramente, ¿qué es lo bueno que tiene para ofrecer Butrón desde su experiencia en la gestión pública?
Siendo justos, diríamos que la clave de su primer periodo han sido, precisamente, las kilométricas veredas en zonas urbano marginales. Aunque no lo crean, esas veredas se han convertido en la única forma de presencia real del Estado en partes donde solo el discurso llegaba. Es pues mérito de este alcalde haber tomado esa iniciativa y está bien. Era su obligación.
Sin embargo, una autoridad no se puede pasar dos periodos haciendo veredas y a la par desatender las necesidades más elementales de una ciudad turística como es Puno: descontaminación de la bahía, orden en el comercio, transporte y seguridad vecinal.
Este periodista aún recuerda la pomposa culminación de un reasfaltado que se ensayó en la avenida Bolívar, específicamente donde hoy se ubican decenas de comerciantes, a espaldas del estadio Torres Belón hasta intersectar la avenida Floral. ¿Para qué se hizo esa construcción? Nadie, ni siquiera en la propia municipalidad podrían defender ese desperdicio de plata pública. El alcalde y sus voceros repitieron que las conversaciones con los vendedores estaban avanzando para lograr una reubicación, se quería descongestionar el tráfico vehicular por el centro de la ciudad. Empero, hoy es un rotundo traspié, no hay otro calificativo.
Y así podríamos ir enumerando cada experiencia frustrante en el intento de lograr una ciudad digna de casi 400 años de antigüedad. Y la conclusión sería siempre la misma: hemos fracasado; quizá nosotros como vecinos, pero sobre todo el alcalde como autoridad.
Entonces la pregunta cae madura, ¿cómo alguien que ha fallado en lo más importante de la administración de una provincia pretende mejorar una región? Caramba, esta campaña si que estará entretenida, porque son estas cosas por las que tienen que responder candidatos como Butrón. (Publicado en Correo Puno 17/03/14) 

jueves, marzo 13, 2014

Alexander Flores

Por: Hugo Supo

El potentado minero de Ananea, Alexander Flores Pari, quiere ser presidente regional de Puno. Para su aventura ha dedicado buena parte de su inversión en inscribir su propia agrupación ante el JNE. Así nace lo que hoy es el aún informal “Poder Andino”.
Expresa bien esa nomenclatura la posición de quien lidera el movimiento y de buena parte de sus seguidores. Si de poderes fácticos se trata, la minería informal de San Antonio de Poto y alrededores ha tenido, ciertamente, un claro despunte en relación a cualquier otra actividad económica del altiplano.
Por supuesto que la minería es poder, por las ventajas que el mundo ha deparado para esta industria, pero sobre todo porque el poderío se ha ido consolidando en paralelo a la evasión de responsabilidades que hombres y mujeres del oro han tejido en la historia local.
¿Quién podría negarlo? Nuestros mineros han marcado el pulso de la economía regional, le han inyectado tremendo capital a Juliaca por ejemplo, pero como se darán cuenta, no solo se trata de tener la billetera llena.
Ni Juliaca ni las ciudades intermedias, cuyas economías son dependientes de Ananea, podrían henchir el pecho y demostrar que han avanzado hacia al desarrollo. Al contrario, la presencia del capital minero informal ha generado un mercado especulativo que a la larga siempre termina perjudicando al que menos tiene.
Y es a eso lo que la mayor parte de mineros se ha dedicado, a ostentar su acumulación, a bailar en carnavales y comprar inmuebles por angas y mangas. ¿Algo de responsabilidad social de parte de estos prósperos empresarios? No. ¿Visión de desarrollo? Menos. ¿Se han preocupado por formalizar al menos su sector empresarial? La realidad los encara.
De paso, la minería de Ananea es una de las más contaminantes del país, escribirles de sus secuelas en el Ramis sería ocioso, pero vamos a citarlo, solo para recordar que esa industria extractiva, es la que más daño nos hará. Es la que mayor deuda social ha acumulado. Esa es la verdad de la milanesa de Poder Andino.
Si no se lo han dicho, hoy se lo escribimos señor Flores, todo esto es lo que usted representa en la presente campaña. Bienvenido a la lid política. (Publicado en Correo Puno 13/03/14) Foto: Facebook