sábado, febrero 21, 2015

#ExpedienteMalditosDelCostal: Asesinato de José Luis Calla (1)

Por: Hugo Supo

En el 2014, la mañana del 25 de octubre, Juliaca apenas recuperaba su semblante de pequeña metrópoli andina tras haberse recordado el día anterior su 88 aniversario. No hubo fiesta, serenata ni el acostumbrado mensaje del alcalde David Mamani. Fue un cumpleaños agrio, la muchedumbre descontenta con su autoridad frustró todo tipo de alegrías aquel 24 de octubre. Y, entonces, ese sábado era como si la resaca de una frustración atontara un poco a la ciudad y a su gente.

“El reloj de nuestra cabina está marcando las diez de la mañana y nosotros les seguimos acompañando con la mejor música...”, se escuchó decir al locutor radial mientras José Luis Calla Calloapaza aceleraba su mototaxi.

Su rumbo era hacia el grifo San Román de la salida a Arequipa, el día parecía sonreírle, pues otro joven -como él- le había pedido hacer un servicio de ida y vuelta. La competencia casi siempre es jodida en las calles y ganar pasajeros es una bendición del Señor. José Luis lo sabía, por eso se apuró en llevar a Wilson Mamani Arque, hasta el lugar donde sería asesinado.
En los archivos fiscales se ha anotado que entre las diez y once de la mañana de ese día los homicidas ya estaban preparados para su primer golpe en el grifo San Román. El sitio era perversamente perfecto, el servicentro está ubicado en las afueras de la ciudad, su fácil acceso lo hacía ver confiable y, lo mejor para los maleantes, estaba prácticamente abandonado por sus propietarios.
El cuidante del grifo Willy Pacha Huanca y su compinche Juan Jesús Córdova Quispe platicaban medio nerviosos cuando vieron aproximarse a la mototaxi de José Luis Calla. La pequeña unidad de modelo “Torito” se estacionó a pocos metros de la oficina de atención al cliente, en la puerta de un cuartucho que estaba asignado para Willy.

- Es por acá, ayúdame a sacar unos bultos, se dirigió Wilson Mamani al mototaxista.

José Luis, de apenas 18 años, hizo caso. Entró en la habitación de techo de calamina y fue atacado por el mismo Wilson cuando recogía la supuesta carga.
Wilson Mamani lo atrapó por el cuello mientras se sumaban sus cómplices, como un rayo ingresó Juan Jesús Córdova, sujetó a José Luis del abdomen y lo tumbó al suelo. Casi al mismo tiempo entró en escena Willy Pacha, él tampoco tuvo piedad, propinó violencia y odio en el cuerpo del transportista.
Para José Luis era una pesadilla, intentó defenderse ¡cómo no!
Ya en manos de la policía, cuando fueron detenidos, los asesinos declararon que el forcejeo demoró unos cinco minutos, durante ese tiempo los tres delincuentes ya habían logrado atar de pies y manos al muchacho. Golpeado, maniatado y casi inconsciente, el cuerpo fue arrojado a un rincón de la habitación. Tuvieron la idea de dormirlo. Necesitaban pensar. Le dieron dos pastillas de Diazepam para sedarlo.
La adrenalina salía de los sudorosos cuerpos del trío criminal ese mediodía, ya no razonaban, actuaron instintivamente.
Los desalmados Wilson, Juan Jesús y Willy ataron piedras en la cabeza y pies de su víctima y lo arrojaron a un humedal que encontraron sobre la carretera a Arequipa. El cuerpo aún caliente de José Luis fue llevado en su propio vehículo.
El mototaxista no murió con la tortura, se ahogó en ese totoral mientras sus victimarios vigilaban aquella escena con sadismo. Fue el mismo Wilson Mamani Arque quien quiso hacerle difícil el trabajo a la policía, cuando el moribundo se movía aún, entró a la laguna y arrastró el cuerpo hacia la profundidad, se aseguró de que las piedras estén bien atadas, de que el chico ya no respire y salió campante.
Así nació la sanguinaria banda “Los malditos del costal”. Muerto José Luis, regresaron al grifo en la misma mototaxi, allí Wilson se cambió el pantalón calado y acompañó a sus socios a una casa de empeño. Los malditos lograron cuatro mil soles por la “Torito”, sonrieron y celebraron.
Pero dicen que la plata fácil se va como viene, pronto se terminaron los billetes y en la cabeza de los perversos rondó la idea de volver a matar. Su próxima víctima se llamaría Vily Mamani Paco(22). (Continuará...)

jueves, febrero 19, 2015

Las reformas de Urresti

Por: Hugo Supo

Para alguna gente que se hizo fanática del exministro Daniel Urresti y que incluso se atreve a vivarlo como precandidato del 2016, sería necesario que le echen una mirada a lo que ha significado sus reformas en provincias.
Para no ir lejos vamos a hablar de Juliaca, la ciudad comercial más importante del altiplano, pero por esa misma condición también la más insegura del sur del país, donde pulula el ladronzuelo y se ha instalado el crimen organizado. 
¿Qué hizo Urresti por Juliaca? Pues arribó presionado por una movilización de los mototaxistas que estaban siendo víctimas de unos psicópatas que han tenido que asesinar a ocho muchachos para que recién sean atrapados. Vino por ello y para dar su inútil consuelo a las familias de los policías que fueron asesinados en el enfrentamiento con pobladores de Ocuviri, a donde los jóvenes uniformados acudieron -por gracia del Urresti- sin el mínimo armamento.
Al llegar a Juliaca, el exministro prometió más de mil efectivos para reforzar el orden público, supervisó la destruida comisaría del jirón San Martín, se reunió con el alcalde, luego con el presidente regional y nada más.
Ahora que le han bajado el dedo pulgar, como verán sus promesas han caído en saco roto, la rotación policial que anunció a finales del 2014 para combatir la corrupción institucional ni se ha notado y el pueblo sobrevive acechado por la delincuencia. 
En otras palabras, aquí la solución no es Daniel Urresti ni ministro alguno que llegue de Lima, las reformas que ahora pregonan desde la capital simplemente no tienen efectos en estas tierras, lo que ratifica nuestro grito descentralizador, tema que por cierto debería ser el primer punto de agenda cuando de hablar del funcionamiento del Estado se trata. 
No se emocionen “Urresti boys”, su personaje no es el Mesías de nuestro Perú, a lo mucho habrá que reconocerle un par de cosas: su humor achorado y con eso recordarnos que los peruanos somos demasiado afectos al show. (Publicado en Correo Puno 19/02/15 Foto: Internet)

lunes, febrero 16, 2015

La religiosidad venida a menos


Por: Hugo Supo

Una corriente conservadora de la iglesia Católica persiste en decir que el 2 de febrero y en fechas colaterales existe una adoración a la Virgen María, madre de Jesús, y a razón de ello son los constantes choques con los organizadores de las actividades dancísticas.
La otra corriente católica, la que proviene de la Iglesia del Sur Andino, también con lo suyo, afirma que no es una adoración a María, sino a la Pachamama que se ha visto obligada a disfrazarse  para no perjudicar a sus fieles, quienes en los tiempos de colonia eran perseguidos acusados de idolatría.
Los menos radicales arguyen el famoso sincretismo entre lo andino y occidental expresado por las masas que bailan y beben licor en cada febrero.
En el plan de practicar el llamado “periodismo de inmersión”, este cronista tuvo la oportunidad de vivir parte del proceso preparatorio de un par de conjuntos que participaron en el primer concurso de danzas (autóctonas) del presente año, donde  hemos encontrado algunas sorpresas.
El testimonio que podemos dar producto de la observación participativa es que la religiosidad es un tema secundario en estos menesteres, no se puede negar que las creencias diversas acompañan a los danzarines, empero no es lo prioritario, así que eso de “bailo por fe a la Mamita” resulta ser un cuento con el que se tapa las motivaciones verdaderas.
No nos equivocábamos al decir que la Festividad de la Virgen de la Candelaria ha trascendido de lo meramente religioso para convertirse en la muestra palpable del proceso social que está ocurriendo aquí y ahora. Las poblaciones, las que vienen desde lejos en cada Candelaria a Puno, lo hacen para mostrarse como comunidad, como organización, es el orgullo de la identidad lo que aflora más que cualquier motivo religioso.
Un directivo decía lo siguiente en las previas a la festividad: “A la Virgen se le adora en el templo, a la Pachamama lo hacemos en nuestras casas, en lo íntimo del hogar cuando hacemos las ofrendas,  pero ahora venimos a Puno porque queremos mostrar nuestra cultura, lo que nuestros jóvenes practican cada vez más”. (Publicado en Correo Puno 16/02/15 Foto: Internet)

jueves, febrero 12, 2015

La validez de un patrimonio

Por: Hugo Supo

Lo dicho por el escritor Omar Aramayo en un diario local, aquello de que la declaratoria de Patrimonio Inmaterial es una estafa, es demasiado atrevido. No debe tener intención mala al preocuparse por la protección de las danzas altiplánicas del lado peruano, no obstante, sus opiniones están descontextualizando el sentido de la declaratoria de Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad lograda por nuestro país en el 2014.
Ni Oruro ni Puno, ambas con el reconocimiento de la Unesco, podrían transformar el título patrimonial en propiedad intelectual, la Unesco es clara al decir: “La Convención se centra en salvaguardar el patrimonio cultural e inmaterial y no en proteger legalmente manifestaciones concretas a través de derechos de propiedad intelectual, que a nivel internacional recae principalmente en el campo de la competencia de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual”.
Posiciones que intentan proteger o reconocer propiedad intelectual de las danzas no deberían argumentar con reconocimientos logrados ante la Unesco, es inoportuno, refleja desconocimiento, causa incertidumbre y crea distancia innecesaria entre los pueblos.
Los puneños ya sabemos del radicalismo de algunos bolivianos que buscan sentar su nacionalismo basado en las fronteras que la República de Bolívar ha creado, esa república que tanto cuestionan cuando de ganar elecciones se trata; y comprendemos que existen sus pares peruanos que sostienen la validez de una frontera cultural. Pero qué lejos están de las vivencias del pueblo, qué lejos andan de la realidad.
Curiosamente, los que ahora se presentan como defensores de las culturas son quienes menos parecen comprender que estos son asuntos transfronterizos, mucho más el altiplano, el pueblo que milenariamente ha convivido y que ahora es víctima del egocentrismo de quienes gustan hacerse llamar élite.
La declaratoria de patrimonio es de sentido religioso, eso se ha repetido hasta el cansancio, y Perú no ha cedido nada ante Bolivia, en todo caso ha sincerado solamente una verdad (declaración conjunta en Unesco 26/11/14): la Festividad de la Mamita ha trascendido y ahora aloja también lo de Bolivia si eso les hace sentir mejor. Nada más. (Publicado en Correo Puno 12/02/14 Foto: Internet)

jueves, febrero 05, 2015

¡Ay el hospital!

Por: Hugo Supo

Entre Candelaria y Candelaria estamos dejando pasar por agua tibia el delicado proyecto del hospital Materno Infantil de Juliaca que acaba de ser suspendido por enésima vez, obra y gracia de la gestión Luque al frente del Gobierno Regional.
Y ahora que al vicepresidente regional se le ocurrió darse de amnésico cuando se trata de hablar de promesas electorales, nos llega a la memoria que este hospital es uno de sus principales compromisos. Para refrescarle el cerebro a Don Héctor Estrada vamos a hablar de esa primera promesa para el bolsón electoral juliaqueño, gracias al cual está sentado en el ejecutivo regional junto a Juan Luque.
El hospital Materno Infantil es un proyecto que el expresidente regional Hernán Fuentes Guzmán ubicó políticamente en la ciudad de Juliaca durante el año 2010, para darle celeridad a la cosa –con o sin su consentimiento no se sabe- se plagió un expediente del norte peruano y se quiso ejecutar el nosocomio en el pequeño espacio del Puesto de Salud Cono Sur. Este intento fracasó pese a la persistencia de la nueva gestión que encabezaba Mauricio Rodríguez; obvio que lo iba a hacer, pues resultó una trafa y ahora se ventila en los fueros judiciales.
Después, Mauricio Rodríguez resultó ser pura boca a la hora de trabajar para concretar el hospital, con el cambio del terreno a Taparachi el asunto se complicó y la gestión se conformó con el triste episodio de haber puesto una ridícula primera piedra. Otra trafa.
En la presente gestión, el gerente general Juan Cayro (exasesor de Mauricio Rodríguez) solo ha explicado que se resolvió el contrato por incumplimiento de plazos y porque el Consorcio Hospital Sur estaba cuestionado ante la opinión pública.
No se ha dicho ante la población que esta resolución de contrato ya se tejía desde el ocaso de la gestión rodriguista, el gerente Cayro lo sabía y lo único que ahora ha hecho es ejecutar una decisión que a todas luces solo es ventajosa para la empresa. La Región tiene las de perder y algunos vivos las de ganar. ¿Qué se está ocultando señores? (Publicado en Correo Puno 05/02/15 Foto: Internet)