jueves, mayo 05, 2016

La letanía del Titicaca

Por: Hugo Supo

El redundante fracaso del proyecto para descontaminar el lago Titicaca es la muestra más visible de la también frustrada generación de políticos que nos gobiernan y quienes lo han hecho en las dos últimas décadas (tiempo de vigencia aproximado de este problema).
Al principio, cuando la contaminación apenas asomaba los políticos de entonces prefirieron usar el tema como caballito de batalla, de ahí que muchos ganaron elecciones locales prometiendo la anhelada limpieza.
Cuando el cáncer ambiental ya estaba complicado, es decir cuando una parte del lago empezó a apestar, recién vinieron los intentos de proyectos para mitigar la polución, por cierto, todos ellos fracasados. Ahí desfilan las gestiones ediles de Mariano Portugal, Luis Butrón, Javier Humpiri y el mismo Iván Flores.
Recién en el ocaso de la gestión del exgobernador regional Mauricio Rodríguez, las autoridades se dieron cuenta de que el embrollo de la contaminación implicaba más que la Ciudad Lacustre.
Fue un empezar de cero, porque se planteó un nuevo proyecto que significa más de 450 millones de dólares para construir 10 plantas de tratamiento en las ciudades que rodean al Titicaca. Se cedió poderes al Gobierno central y el resto al tacho de basura.
Y de proyecto en proyecto, como un ciego intentando encontrar el interruptor para iluminar la habitación, nos hemos ido pasando en años.
Ahora sabemos que el dichoso proyecto de 10 plantas de tratamiento ha encontrado grandes trabas, la empresa Graña&Montero ha sido observada en diversos aspectos, Proinversión no quiere licitar el proyecto y Ollanta Humala se hace de la vista gorda.
¡Son 20 años y no se ha podido hacer un expediente decente! Tiene que ser la sociedad civil la que nuevamente lleve la carga con un paro planteado para los días 31 de mayo y 1 de junio, y así lograr una decisión política favorable.
¡Ay nuestros gobernantentes!, son una lágrima cuando del Titicaca se trata. Y eso que aún no hemos tocado a Bolivia y su irresponsabilidad en Cohana. (Correo Puno Juliaca 05/05/16 Foto: Internet)


lunes, mayo 02, 2016

Capitalismo protestante

Por: Hugo Supo

Qué mejor momento que la feria de alasitas para desmentir el mito de ese “Puno izquierdista” que algunos sostienen tras las elecciones del 10 de abril.
Hay entre los nuestros y los otros, gente que no ha logrado superar -o sus estudios no han llegado más allá- la bipolaridad de la guerra fría, cuando el planeta estaba dividido entre EEUU (capitalismo) y la Unión Soviética (socialismo).
Fue entonces cuando se instauró la fábula: ubicar a toda sociedad marginada (por esa sola característica) en el lado opositor al establishment que se había impuesto tras la caída del Muro de Berlín.
Fueron los perdedores quienes se encargaron de montar el ardid; luego, fue cuestión de inercia, que lo llamado izquierda en Perú y, específicamente en el altiplano, mienta inocentemente con la cantaleta de un Puno izquierdista (entiéndase de tendencia socialista).
Las elecciones pasadas no podrían ser suficientes para definir la tendencia del puneño; es más, a criterio de este cronista, lo único que muestran esos resultados es ratificar el ya conocido voto de protesta contra el centralismo, pero esa es otra historia.
Para estimar la afinidad puneña debemos adentrarnos en la esencia de la sociedad altiplánica, necesario es revisar la historia y la cultura.
Bien dicen que los mejores libros son aquellos que te dicen lo que ya sabías. En el contexto que queremos ubicarnos, dicho libro debe ser el escrito por los atropólogos Jürgen Golte y Doris León: “Alasitas, discursos, prácticas y símbolos de un liberalismo aymara altiplánico entre la población de origen migrante en Lima”.
No hay mejor ocasión que alasitas para graficar al hombre andino afín al liberalismo, dentro de anhelo de acumulación de riqueza material, impulsado desde el auge del neoliberalismo.
Otro texto: “La ética protestante y el espíritu del capitalismo” de Max Weber, bien podría ubicar al liberalismo aimara-andino dentro de lo que se denominaría “liberalismo protestante”, aquel nacido de artesanos y comerciantes europeos, que luego incluso dirigieron los destinos de las economías capitalistas más importantes hasta la actualidad. (Correo Puno-Juliaca 02/05/16 Foto: Internet)

jueves, abril 21, 2016

Industria en el altiplano

Por: Hugo Supo

Aspirar a la industrialización del altiplano no es quimera alguna; por el contrario, se trata de una justa aspiración de esta región, que por décadas ha tenido que soportar el olvido, discriminación y limosnas de este centralismo republicano que está a punto de cumplir 200 años.
Y conocemos los puneños que la industria no es un milagro de las circunstancias, sino consecuencia del empuje de ciertas políticas gubernamentales en combinación con emprendimiento local, que aquí en el altiplano hay de sobra.
Que entiendan los aspirantes al Gobierno, que regiones como Puno piden solamente una oportunidad, esa misma que, por ejemplo, impulsó la industria arequipeña con la dación del Decreto Supremo 95H/del año 1964, que conllevó a crear el actual Parque Industrial inaugurado a finales de 1966.
Antes de que el Gobierno decrete las líneas de desgravación impositiva para radicación de industrias de preferente interés en el Parque Industrial de Arequipa, este departamento solo tenía industria incipiente, artesanal y productora de bienes de consumo.
Recordemos que la decisión política a favor de tierra characata, ejecutada en los sesenta por el regimen de Fernando Benaunde Terry, fue tras la ocurrencia del terremoto ocurrido en aquella tierra en 1960. Es decir, los gobernantes de turno sintieron que había una deuda que saldar con Arequipa, ahí se impulsó la actual industrialización.
Ejemplo similar es la Ley de la Amazonía que el Gobierno peruano ha decretado para los departamentos selváticos, dándoles grandes facilidades tributarias para desarrollar empresa por esos lares.
Otra vez, no han sido las circunstancias sino la voluntad política de los gobernantes que se comprometen con el pueblo.
¿Puno está equivocado al reclamar su propio norte de progreso mediante la industria? Claro que no.
El altiplano requiere urgentemente, energía barata, seguridad hídrica, una zona franca, etcétera, para empezar a trabajar hacia la industria.
No a la carta blanca. Esperemos que Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski alineen sus mensajes e intenciones hacia estos temas. (Correo Puno- Juliaca 21/04/16 Foto: Internet)


lunes, abril 18, 2016

No a la carta blanca II

Por: Hugo Supo

Entre los años 70 y 80 del siglo pasado, las generaciones de entonces lograron que la posición puneña –respecto a los requisitos para alzarse al progreso- se enmarquen en dos megaproyectos: hidroeléctrica de San Gabán y la carretera Transoceánica (hoy Interoceánica).
Alberto Fujimori encaminó la primera parte de San Gabán, aunque con una deuda que se ha cargado por muchos años. En el caso de la Interoceánica, Alejandro Toledo tomó la decisión política para hacerlo realidad.
Pero, ambos proyectos estuvieron –y están- cargados de ene problemas, ya que no han tenido aterrizaje para que podamos emprender un norte de desarrollo. De manera que aparte de foquitos en las casas y mejor oferta en transporte entre localidades de la sierra y selva, no hemos logrado mayor cosa.
El problema –según concluye este cronista tras consecutivas tertulias con periodistas y técnicos regionalistas- es que los puneños de final de siglo, no han sabido articular los proyectos que ambicionamos.
Al inicio del presente siglo, ha surgido la siguiente bandera de lucha: ¡zona franca! El Gobierno ha respondido con un proyecto a medias (ZeedePuno), pues nos ofrece industria sin otros requisitos esenciales como energía barata.
Agregado a ello, el tonto conflicto de los localismos puneño y juliaqueño, la ineptitud de los gobernantes para gestionar inversión y la ausencia de presión social, la zona franca resulta un ensarte.
Sin embargo, somos conscientes de la necesidad de industrializar el altiplano, así podríamos acceder a empleos dignos y emprendimiento regional que garanticen el desarrollo de nuestra gente, para no estirar la mano al populismo centralista que solo se acuerda de Puno en tiempos de elecciones.
Puneñas, puneños: retomemos, pues, nuestro norte. Exijamos la industrialización con sus previos requisitos de seguridad energética e hídrica en un solo margo legal -que según proponen- podría ser una Ley del Altiplano. La segunda vuelta es una oportunidad que no podemos perder. (Correo Puno-Juliaca 18/04/16 Foto: Internet)


jueves, abril 14, 2016

No a la carta blanca

Por: Hugo Supo

En 2015, este cronista escribió de la siguiente manera: “...es obligatorio insertar una buena dosis de regionalismo en la discusión electoral, lo que nos permitirá sacarle el máximo provecho al o la elegida. No con demagogia, sino con un par de acciones concretas que podrían resumirse en: activar una zona económica para el comercio e industria, y la dotación de energía mediante gas y electricidad en todo el altiplano...” (Correo Puno Juliaca 24/08/15).
En enero pasado insistimos de la siguiente forma: “...algunos candidatos han llegado hasta Puno pero nos han hablado solo de generalidades que nada aportan a solucionar los problemas estructurales que padecemos. No necesitamos de generalidades, queremos escuchar compromisos concretos en asuntos de economía, tierra, territorio, agua, ordenamiento territorial, educación, cultura, salud, etcétera...” (Correo Puno-Juliaca 18/01/16).
Ahora, a menos de dos meses de la segunda vuelta que definirá el Gobierno entre Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski, vamos a ser tercos: Puno debe definir un voto pragmático y regionalista.
Ya está dicho en las urnas que el modelo económico no cambiará en el próximo quinquenio, por los mismos resultados electorales intuimos que ninguno de los postulantes que quedan en competencia son los favoritos de las provincias altiplánicas, pero ¿vamos a dar carta blanca por eso?
En 2011, un mayoritario electorado -más del 70%- otorgó la carta blanca a Ollanta Humala, ¿a santo de qué? Hoy por hoy, esa misma mayoría lo está lamentando.
No estamos para otorgar cartas blancas a nadie, es urgente que quienes pretenden conquistar el voto puneño entiendan y se comprometan con la agenda local pendiente desde hace décadas.
Y no solo estamos hablando de los candidatos presidenciales de Fuerza Popular y PPK, sino de los congresistas electos y quienes quieran sumar.
Aquí es importante el concurso de todos, porque, damas y caballeros, nuestras diferencias se acaban cuando de Puno se habla. (Correo Puno-Juliaca 14/04/16 Foto: Internet)