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jueves, diciembre 15, 2016

Ingenieros de la posverdad

Por: Hugo Supo

No es que la posverdad (una mentira repetida muchas veces que se convierte en verdad para influir en la opinión pública) sea un novedoso modus operandi en la política. 
Lo que ha ocurrido es que la revolución en las redes sociales digitales ha consolidado de urgencia este concepto y, tras recientes sucesos políticos en el mundo, ha entrado en boga.
En la infancia de las comunicaciones virtuales, muchos celebraron la nueva libertad que significaba la internet, se referían a ella como la gran heroína en la hora de luchar contra la tiranía de los mass media tradicionales.
Fue entonces que estalló la revolución virtual de los ciudadanos globalizados, no solo cuestionando al periodismo, sino provocándole profunda crisis. Así entonces, los cibernautas han logrado en los últimos años quebrar el tradicional flujo piramidal de formación de opinión pública.
Claro que cuando hablamos de sociedad nada puede salir exacto, con el boom de la independización mediática, también hemos llegado a un momento crítico para una humanidad que accede a mucha información, pero que cada vez está más desconcertada.
Un contexto así es tierra fértil para los realizadores de la posverdad. En el Perú acabamos de presenciar un intento desestabilizador a dos poderes del Estado, barullo ideado por los ingenieros de la posverdad, izquierda perdedora de las últimas elecciones, que curiosamente, son los primeros en denunciar los efectos de la mentira elevada a infinita potencia.
Y han logrado con ello un simplista alineamiento anti-profujimorista basado en la moral; no en hechos y modelos de producción, que es de donde parte la ideología. 
Bien por el Presidente Kuczynski que ha puesto paños fríos al asunto; pero ojo, que no van estar tranquilos, conspiracionistamente hablando, atacarán con todo lo que tienen hasta tomar el poder, incluso arriesgando la débil democracia que tanto costó recuperar después del Fujimorato. (Correo Puno Juliaca 15/12/16 Foto: Difusión)

jueves, septiembre 15, 2016

El reclamo no es nuevo

Por: Hugo Supo

Colegas periodistas y políticos de vecinos departamentos mediatizan por estos días sobre el conflicto por Paltiture (o Paltuture, como han preferido llamar al proyecto moqueguanos y arequipeños) y una supuesta irresponsabilidad puneña al interponer acciones legales para frenar la licitación de la presa. 
Un ejemplo es lo escrito por el congresista Justiniano Apaza, de raíz altiplánica y votación arequipeña, en La República. Hace él una reseña cronológica de los intereses por el recurso hídrico y anota su extrañeza por el supuesto “reciente interés” altiplánico para ser parte del proyecto “Paltuture”. 
“En todo este periodo no se había manifestado el interés de Puno para ser parte del proyecto”, sentencia en parte de su escrito, mostrando ignorancia del proceso por la demarcación limítrofe que Puno ha impulsado desde, prácticamente, la caída del fujimorato.
Es necesario relatar a los hermanos del sur y el Perú que la fijación de los límites para una posterior discusión de la explotación de los recursos ha tenido sus primeros picos en 2003. Fue en ese año que el exgobernador David Jiménez lideró una comitiva a Titiri (Titire para Moquegua) pidiendo la demarcación al Gobierno central.
Luego, junto al boom de la minería y solo con una Moquegua beneficiada, la dirigencia aimara formó en 2007 el Comité de Lucha de la Zona Sur, aquella que en innumerables veces marchó junto a las autoridades para recorrer los hitos interdepartamentales. 
Todo ello generó la instalación de una mesa de diálogo en 2009, convocada por la PCM, que desde entonces no ha dado mayores resultados que un informe preliminar de dos tramos del límite interdepartamental Puno-Moquegua, que incluso han querido ocultar la semana pasada en Lima.
No es pues cierto que Paltiture ha estado fuera de la agenda puneña hasta 2015 como sostienen Apaza y otros más.
Diferente cosa, quizás, es que ni ellos ni al centro les ha interesado escuchar estos reclamos durante mucho tiempo; cosa nada extraña para los puneños por cierto. (Correo Puno Juliaca/ 15-19/16/ Foto: Difusión)