jueves, julio 20, 2017

Un poco de memorex

Por: Hugo Supo


¿No se entiende el por qué de las huelgas previas al mensaje presidencial del 28 de julio? Quizás si hacemos memoria sobre las promesas hechas por PPK, cuando se ofreció como el mal menor nos expliquemos mejor esta coyuntura:


  1. Promover el trabajo digno con seguro y pensión de jubilación para todos los trabajadores.
  1. Apoyar a los pequeños agricultores (“Agro Próspero”) con caminos, semillas y servicios técnicos.
  1. Establecer puestos de salud bien equipados con atención las 24 horas.
  1. Invertir 30 mil millones de soles en agua y saneamiento en 10 años para darle cobertura a los peruanos sin agua.
  1. Mejorar drásticamente la seguridad ciudadana; más policías, con mejor coordinación con las municipalidades.
  1. Mejorar y simplificar la administración pública, con funcionarios de alto nivel que entren por examen y estén mejor remunerados.
  1. Descentralizar la presencia del Ministerio de Economía y Finanzas para que apoye a las regiones y municipales en preparación y supervisión de proyectos.
  1. Combatir frontalmente la corrupción en todos los niveles; severas penas para los que pagan y los que reciben coimas.
  1. Reducir impuestos para promover mayor formalidad. Reducir el IGV al 15% en cinco años.
  1. Asegurar el pago del sueldo mínimo vital y aumentarlo gradualmente.
  1. Mejorar la calidad de la educación pública aumentando la inversión al 7% del PBI.
  1. Aumentar, de manera significativa y planificada, las remuneraciones de los maestros, policías, fuerzas armadas, médicos y enfermeras.
Hay, por supuesto, un largo etcétera incluyendo la Agenda Puno (motivo de una próxima entrega) también firmada en tiempos electorales.
Y eran de esperarse estas protestas, más si en lugar de gobernar, los gobernantes, siguen en el juego anti y profujimorista. ¿O querían aplausos? (Correo Puno Juliaca 20/07/17 Foto: Difusión)

miércoles, julio 12, 2017

El Aimarazo en la historia

Por: Hugo Supo

Hagamos un repaso de los movimientos sociales más trascendentes nacidos post-República en el Altiplano. Porque -hay que decirlo claro- la fundación republicana poco ha contribuido a construir un Estado-Nación inclusivo y el ánimo independentista del indio no ha cesado desde entonces.
A finales del siglo XIX, el liberal puneño Juan Bustamante Dueñas (Vilque, 24 de junio de 1808-Pusi, 3 de enero de 1869) acaudilló en la masa indígena en demanda de justicia social; la historia registra una rebelión de campesinos en Puno, entre 1867 y 1868. Ya derrotado, fue ejecutado en el distrito de Pusi (Huancané).
Otro hito es la gesta de Teodomiro Gutiérrez Cuevas (1864-?), apodado Rumi Maqui (’mano de piedra’), quien fue un militar peruano. Comprometido con la reivindicación indígena, en 1915 encabezó una rebelión campesina en el Altiplano. 
El acto fue reprimido con severidad por las tropas gubernamentales y bajo el auspicio de los terratenientes locales. El final de Rumi Maqui es incierto.
Después, en 1923 ocurrió la rebelión de Wancho Lima (Huancané), un pasaje que todavía tiene un lugar injusto y reducido en la historia del indigenismo.
Pero Wancho Lima es quizás el mensaje mejor logrado por los campesinos puneños a la hora de cuestionar a la República.
No fue una rebelión para destruir, sino para construir un estado paralelo a la miope Lima. De allí la fundación de la República Aimara Tahuantinsuyana del Perú con su presidente Carlos Condorena Yujra, que en resumidas cuentas fue creación de mercado y oportunidades mediante educación para los desposeídos.
Y en esa misma mirada histórica, el Aimarazo de 2011 es uno de los avances más importantes de la contemporaniedad para el campesino y sus hijos. 
La sentencia adelantada la semana pasada así lo indica. Habrá sido condenado Walter Aduviri, pero el colectivo aimara ha logrado mucho en reconocimiento de derechos. (Correo Puno Juliaca 13/07/17 Foto: Difusión)


jueves, julio 06, 2017

Aimarazo: la sentencia

Por: Hugo Supo

Roger Fernando Istaña Ponce, Víctor Calizaya Coila y Yesica Condori Chata, integrantes del Juzgado Penal Colegiado de la Corte Superior de Justicia de Puno, pasarán a la historia hoy, cualquiera sea su decisión en el juicio del Aimarazo.
Una posibilidad es que sentencien de acuerdo a los precedentes jurídicos que valora el derecho a la protesta ciudadana, considerando incluso la procedencia aimara de la mayor parte de los procesados en este emblemático conflicto del Altiplano peruano.
Podrían los señores jueces seguir la línea por la que se ha inclinado la administración de la justicia en esta parte del Perú; es decir, presentar argumentos de justicia intercultural y la mirada al otro (en este caso al aimara). 
Y podrían deducir, ustedes amigos lectores, cuál sería la sentencia en esta línea.
Otra posibilidad es que el colegiado opte por condenar a los protestantes, para ello, los jueces tendrán que valorar aún más la teoría presentada por el Ministerio Público (delitos de extorsión y disturbios) y sobreponer asuntos de tranquilidad pública sobre las quejas de los pobladores rurales por asuntos socioambientales.
Claramente la sentencia a dictarse hoy 6 de julio de 2017 para el caso Aimarazo, significa dar respuesta a una lucha de enfoques de justicia. ¿Qué vale más?, ¿el derecho de los campesinos o de los citadinos?, ¿y cómo se aplicaría aquello de que el derecho de uno se acaba donde empieza el del otro?, ¿quién es el uno y quién el otro?
Entendidos en la materia nos dicen que los argumentos jurídicos existen y son válidos para ambas posibilidades, para absolución y condena. Suponemos entonces que la decisión tiene que ver con la valoración personal de cada juez.
Y la sentencia no solamente es trascendente por la significancia social del Aimarazo, sino porque la sentencia afectará directamente al año electoral próximo.
Hoy es un día de decisiones difíciles, estaremos atentos. (Correo Puno Juliaca 06/07/17 Foto: Difusión)

jueves, junio 29, 2017

Aimarazo: un fiscal sin pruebas

Por: Hugo Supo

En el epílogo del sonado juicio del Aimarazo, el Ministerio Público ha decidido retirar su acusación contra 8 de los 18 procesados por presuntamente cometer delitos contra el patrimonio, en su modalidad de extorsión, en su forma de extorsión agravada y alternativamente por la comisión del delito contra la seguridad pública en su modalidad de delitos contra los medios de transporte, comunicación y otros servicios públicos, en su forma de entorpecimiento al funcionamiento de servicios públicos.
Quienes están fuera del juicio son: Francisca Sarmiento Choque, Pedro Cruz Pari, Rosendo Mendoza, Marco Antonio Ururi Musaja, Edwin Condori Chipana, Emilio Paredes Pari, Guido Velez Carita y Pablo Salas Charca.
La Fiscalía ha admitido no haber encontrado medios probatorios suficientes para pedir una sentencia condenatoria contra los mencionados. ¡Seis años y no se ha encontrado las pruebas! 
Recordemos que el proceso había empezado con más de 40 implicados, luego fueron bajando hasta llegar a los 18 de la parte final.
Quiere decir que el Ministerio Público no ha estado trabajando bien en el camino de encontrar justicia.
En primer lugar, porque un fiscal no puede enjuiciarte por tantos años, para al final decir que no ha hallado pruebas en contra tuya.
Eso da pie a una gran victimización y hasta una millonaria demanda contra el Estado, de la cual Walter Aduviri ya habló hace días.
En segundo lugar, el fiscal no ha estado enfocado en encontrar a los verdaderos responsables del vandalismo y saqueo de instituciones que se registraron durante las protestas antimineras.
Esta columna se escribe a la espera de la sentencia del caso Aimarazo, es posible una condena contra los 10 restantes, pero ¿acaso la Fiscalía -con las debilidades que estamos viendo- puede garantizar que su tesis y pruebas serán irrefutables en segunda instancia? (Correo Puno Juliaca 29/06/17 Foto: Difusión)


miércoles, junio 21, 2017

Tacna quiere lo que Puno no puede

Por: Hugo Supo

El congresista Guillermo Martorell Sobero (Fuerza Popular) acaba de presentar el proyecto de Ley N° 1567/2016-CR, el cual tiene por objetivo modificar varios artículos de la Ley que creó la ZofraTacna para “fomentar la diversificación productiva y de los servicios en la Zona Franca y Zona Comercial de Tacna”. 
El proyecto de Martorell busca alcanzar el sueño de industrialización de la vecina región, pues acoge dentro de la jurisdicción de la ZofraTacna posibilidades de implementar zonas de extensión y hasta el desarrollo de un parque industrial; entre otros beneficios.
Varias actividades productivas que piden los tacneños también están consideradas en la Zona Económica Especial de Puno (ZeedePuno) que duerme el sueño de los justos por obra y gracia de los paisanos.
Por ejemplo dicen que en la ZofraTacna podrían desarrollar “actividades industriales, agroindustriales, de ensamblaje, de maquila y servicios logísticos, de reparación o reacondicionamiento de mercancías, telecomunicaciones, tecnologías de la información, investigación y desarrollo científico, tecnológico, salud humana, audiovisuales y de desarrollo de infraestructura”.
Una ampliación de la ZofraTacna significaría caminar a la consolidación de una industria sureña costera que, seguramente, impactará en forma directa en regiones como Arequipa y Puno.
Esto nos lleva a un par de reflexiones. La primera respecto a la indignante incapacidad del Gobierno Regional y de la municipalidad de Puno que en 11 años no han podido siquiera construir muros en los terrenos destinados para la Zona Económica Especial.
Y lo otro, que los puneños no estamos solos en el sueño de la industrialización, visto que es la manera más rápida de acceder a mejores economías para las familias nuestras; es por tanto urgente recordar que el Presidente de la República tiene un compromiso con el Altiplano (firmado en la Agenda Puno) el cual debe cumplir. 
¡Agua, energía e industria para Puno! (Correo Puno Juliaca 22/06/17 Foto: Difusión)