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jueves, octubre 03, 2019

Los cinco partidos


Por: Hugo Supo 

El repudio ciudadano ha sido claro y contundente contra Fuerza Popular y el APRA (motejadas ambas como la alianza fujiaprista), peor aún después del archivamiento del proyecto de adelanto de elecciones generales, la amañada elección de los miembros del TC y la terquedad para mantenerse como padres de la Patria. 
La fijación mediática también ha apuntado a los dos partidos como los responsables de la actual crisis política del Perú (razones no faltan), pero habría que ajustar mejor el lente para ver a todos los implicados en este triste pasaje de la historia.
Son cinco bancadas de igual número de partidos políticos vigentes que mandaron al archivo el proyecto de elecciones adelantadas en la Comisión de Constitución. Aparte del Fujimorismo y del APRA, también han participado de esa decisión: Contigo, Alianza Para el Progreso y Acción Popular.
Ya sabemos que Fuerza Popular es el instrumento político de la familia Fujimori, el APRA lo ha sido del fenecido Alan García, mientras que “Contigo” es la metamorfosis de Peruano Por el Kambio (PPK) que llevó infelizmente a la Presidencia al ciudadano Kuczynski.
Dicho sea de paso, “PPK” es el otro gran responsable del problema, pues, ha presentado al país una organización fantasmal y débil, incapaz de sostener al Presidente ni una bancada congresal.
Curiosamente, son sus fundadores quienes ahora acusan a Martín Vizcarra de golpista y antidemocrático. ¿Dónde queda el mea culpa? ¿Cómo va el Plan de Gobierno? ¿Cuál es su responsabilidad como supuesta organización política?
De Alianza Para el Progreso (APP), el partido del que tiene “plata como cancha”, poco puede decirse a su favor, el hecho que César Acuña lo lidere ya lo pinta de cuerpo y alma; y de Acción Popular, tristemente representado por Víctor Andrés García Belaúnde, qué lejos ha quedado de la decencia que impulsaban sus líderes históricos Fernando Belaúnde y Valentín Paniagua.
Recuerden ciudadanos, estos grupos también intentarán presentar candidatos para el Congreso Nacional que elegiremos en enero de 2020. Hay que ser coherentes entre el repudio coyuntural y la delegación de poder mediante voto. (Correo Puno Juliaca 03/10/19 Foto: Difusión)


miércoles, abril 19, 2017

El conflicto Puno - Moquegua

Por: Hugo Supo

Siempre es necesario poner una información en contexto para formarse una opinión de la misma, los hechos por si solos son como islas, si nos empeñamos en mirarlas muy cerca no podríamos apreciar la inmensidad del océano, por eso debemos alzar los ojos al horizonte.
En el caso del conflicto de límites entre Puno y Moquegua, es de larga data, empieza luego de abortarse la región José Carlos Mariátegui (Puno-Moquegua-Tacna) con el fracasado proceso de regionalización de inspiración aprista.
Sin embargo, algunos ávidos de figuretismo local (funcionarios, autoridades y demás aparecidos) sostienen que el conflicto empieza a lo mucho en 2008, con las protestas que los aimaras del distrito de Ácora realizaron por asuntos de tierra y territorio.
Ni siquiera esto último es verdad, porque la agenda territorial encendió en realidad en los albores del nuevo siglo, con un grupito de dirigentes que solitos osaron reclamar la demarcación para aprovechar recursos de agua y minería.
Otra cosa es que el asunto se puso serio en 2009, cuando a raíz de protestas aimaras, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) instaló una mesa de diálogo para determinar los límites interdepartamentales.
Mucha agua ha corrido bajo el puente desde entonces, idas y venidas, argumentos y contraargumentos, marchas y contramarchas; hasta que este gobierno ha tenido que pronunciarse al menos sobre lo avanzado en los tramos I y II.
Algunos asuntos deben quedar claros a partir de esta experiencia: 1) El reclamo puneño estaba sustentado y era legítimo, como es también para el caso del tramo III. 2) Necesitamos un trabajo de unidad regional para los tiempos venideros. 3) La atención a zonas limítrofes es urgente desde los gobiernos subanacionales, y 4) Requerimos definir el tramo III y luego avanzar a un nuevo proceso de integración sur en el Perú. (Correo Puno Juliaca 19/04/17 Foto: Difusión)

jueves, abril 07, 2016

“Ni olvido ni perdón”

Por: Hugo Supo

“Ni olvido ni perdón”, expresaron en altoparlantes y cartelones los marchantes del 5 de abril en las calles de Puno y el resto de ciudades donde se hizo la protesta contra la candidatura de Keiko Fujimori. 
¡Tienen razón! Nunca debemos olvidar que el presidente que renunciara vía fax desde el extranjero ganó las elecciones de 1990 gracias al voto del Apra y eso que se hace llamar izquierdismo en nuestro país.
Por eso, para quienes hoy por hoy mutilan -convenientemente- la historia solamente desde el 5 de abril para adelante, vamos a darles memorex:
En los comicios del 90, Alberto Fujimori se abrió camino durante la primera vuelta sin gran cobertura mediática y sacando provecho a esa pelea que la izquierda y el aprismo le hacían al entonces candidato presidencial Mario Vargas Llosa, representante del modelo liberal.
Las cifras oficiales de la primera vuelta fueron: Fredemo 27.6%, Cambio 90 24.6%, APRA 19%, Izquierda Unida 7% e Izquierda Socialista 4%.
En segunda vuelta Alberto Fujimori, el candidato de la nada, sin partido, sin programa ni historia había alcanzado 57% de los votos y Mario Vargas Llosa el 33.5%. Adivinen de dónde salieron los votos fujimoristas.
Bien se puede sostener que la madre del hoy cuestionado fujimorato es, pues, ese odio visceral que se ha alimentado desde siempre en la diversidad de izquierdas que nos ha tocado vivir como país.
¡Traidor!, gritaron al líder de Cambio 90 tras el fujishock los que antes lo habían apoyado; hombres y mujeres similares, y quizás, los mismos que ahora vociferan calificativos de traición a Humala tras haberlo vivado en las elecciones de 2011, solo para evitar que el fujimorismo regresara.
Qué gracioso fuera que Verónika Mendoza, quien hoy se embandera la moralina peruana, ganara las elecciones del 10 de abril, porque seguramente sus entusiastas seguidores le organizarían marchitas a los pocos meses de su asunción.
No olvidemos la historia bien contextualizada, aunque sí, es necesario liberarnos del odio por medio del perdón para no caminar en círculos. (Correo Puno-Juliaca 07/04/16 Foto: Internet)


jueves, marzo 31, 2016

Así fue en los años 2006 y 2011

Por: Hugo Supo

Recordemos los niveles de votación que alcanzaron las listas congresales en las campañas de los años 2006 y 2011, las anteriores más próximas al presente proceso que terminará por definirse el 10 de abril.
En 2006, fue UPP, la agrupación que postuló con Ollanta Humala como candidato presidencial, que arrasó y logró tres escaños aquella vez. Para ese fin tuvieron que lograr 255 mil 840 votos entre los cinco postulantes. Luego de aplicarse la cifra repartidora, los otros que ocuparon una curul cada quien, fueron el APRA con 87 mil 207 votos, y Acción Popular con 82 mil 599 votos.
En los comicios de 2011, la historia se repitió, aunque con cifras menos abrumadoras.
La alianza Gana Perú de Humala captó entre sus cinco candidatos un total de 109 mil 035 votos. Esto le significó tres escaños, en donde se ubican los actuales parlamentarios Emiliano Apaza (31916), Rubén Condori (31002) y Claudia Coari (19445).
Perú Posible de Toledo, con el concurso de sus cinco postulantes, logró 57 mil 532 votaciones, el más favorecido fue Mariano Portugal (27868).
Y Fuerza 2011 del fujimorismo obtuvo 51 mil 637 votos (siempre entre los cinco), lo que catapultó al minero Francisco Ccama (15045) como congresista de este periodo.
Es decir, aparte de que sus candidatos presidenciales pasen la valla electoral y se ubiquen como punteros, los actuales postulantes al Parlamento deberán lograr al menos 60 mil votos para asegurar un cupo congresal, para dos tendrían que ser al menos 90 mil y si quieren tres, superar los cien mil.
Ahora, especulemos un poco, ¿qué candidatos tienen votación propia en la actual coyuntura? Según el orden de las últimas encuestas en Puno, en el Frente Amplio aparecería Alberto Quintanilla y en Fuerza Popular Lucio Ávila, ambos que ya tienen colchones electorales por reflejo de su más reciente campaña regional, tienen ventaja. 
Incluso podrían asegurar dos cupos para cada una de sus agrupaciones. Eso sería fatal para los esperanzados de PPK, Acción Popular y otros. (Correo Puno Juliaca 31/03/16 Foto: Internet)