martes, octubre 11, 2016

¿Que por qué te escribo?

 Puno, junio de 2015


Desde hace semanas he pensando en escribir algunas líneas para la historia que tenemos en común. Escribir más que hablar. Así el riesgo es menor ante el constante acecho que vivo de parte de mi alterego malvado y orgulloso que en ocasiones me digita.
Escribir para que quede constancia. Escribir para que no haya viento que se lleve lo que quiero. Escribir para -de un tiempo- leerme a mi mismo y así hacer prevalecer -perennemente- lo que escrito está.
¿Sabes?, cuando camino me gusta pensarte, te recuerdo como te describes, como olvidadiza y por eso te he creído bendita. Benditos sean los olvidadizos porque dicen que superan incluso sus propios errores. Yo los envidio porque a lo largo de los años me he ido descubriendo errores y no he logrado superarlos, tras intentarlo una y otra vez, con mayor o menor esfuerzo, siempre he regresado a mis desordenes existenciales.
Así yo, durante las últimas semanas no he dejado de pensar sobre mis palabras de aquel lunes. “¿Te has dado cuenta que no somos compatibles?”, dije para ocultar mis miedos, como si entendiera de compatibilidades, como si las compatibilidades fueran lo trascendental.
Siento haberme excusado así, en realidad debí decir que tengo miedo, miedo a mi mismo, a ti, a los grupos sociales que nos rodean.
Creo que es el miedo a avanzar un trecho y luego separarnos inevitablemente, es ese sentimiento egoísta del statuquo sentimental;  era eso aderezado, seguramente, de inseguridad.
Pueda que no valga la pena reflexionar sobre esos detalles y pueda que mis palabras te sean indiferentes, no lo sé.
De lo que estoy seguro, es que si algún camino al amor racional existe, ese camino eres tú; tú misma me los has explicado en innumerables ocasiones con aquello de que el truco está en decidir.
Quiero que sepas que disfruto el compartir experiencias contigo, tus lecciones, los banalismos en nuestras pláticas, extrañarte, pensarte y ese toque de seriedad que también compartimos de cuando en cuando. Todo eso ya es parte de mí.
Al intentar esbozar esta carta he pensando en cientos de ideas para decirte, ideas hermosas, pero regresan mis miedos y, de pronto, solo tengo una especie de ilusiones desordenadas en mi cabeza.
Es difícil escribir para ti, por eso, lo que está aquí no es todo lo que quiero decirte, me queda un montón de mensajes más que inventar para regalarte, hay un arsenal de palabras que todavía no se ponen de acuerdo para contarte lo que soy contigo.
Si la luna te dijera las veces que la observado, imaginando que en alguna extraña coincidencia también las estés mirando, son muchas, tantas como las que no te veo. ¿Cuántas noches me quedan de recordarte?
¿Que por qué te escribo? Tal vez por la misma razón por la que tú me estás leyendo.
Me gusta aquella idea de complamentariedad que alguna vez me comentaste. Y eso quisiera ser.
Quisiera ser tu amigo. Tu amigo para apoyarte y darte la mano cada vez que lo necesites, cada vez que requieras de un hombro para llorar, cada vez que necesites orientación cuando no sepas qué hacer, para cuando estés triste y, por supuesto, también para cuando estés feliz, para que me lo cuentes y yo pueda saberte feliz. Aquí quiero ser un poco tu hermano también.
Quisiera ser tu amor. Tu pareja para que deposites tu amor en mí, para que yo lo deposite en ti. Para cumplir aquellas promesas que se laralean en nuestras canciones, para que estas letras no sean vacías, para volverme tu cómplice en la vida, para secuestrarte mientras cumplo mis sueños y seguirte para que cumplas los tuyos, incluso a la Franja de Gaza. Para seguir ahí cuando ya sea el atardecer de nuestras existencias.
Y finalmente quiero ser tu amante. Porque siendo el amor tan frágil, tan autodestructivo, tan cuestión de fé, quiero, siendo tu amante, reforzar las dos propuestas anteriores. Porque creo que de eso se trata el amor, de revivirlo cada cierto tiempo con pasión, para cumplir fantasías contigo, para que tú los cumplas conmigo.
Ahora ya sabes lo que quiero ser amada mujer. Es mi decisión.

Siempre tuyo.

jueves, octubre 06, 2016

Así van los congresistas de Puno

Por: Hugo Supo

A poco más de dos meses de asumir el cargo de Padres de la Patria la carrera por presentar proyectos de ley por parte de los representantes puneños marcha así:
Lucio Ávila tiene siete proyectos, de ellos solo uno (Ley que crea la zona franca, industrial y comercial de Puno) intentó beneficiar directamente al Altiplano. En el resto hay generalidades o apoyo a zonas distantes como la creación del distrito de Pampa Grande (Chiclayo) y similares.
Su colega de bancada Moisés Mamani ha acumulado la inesperada cifra de 15 proyectos. Pero al igual que Ávila, solo uno tiene nombre propio puneño (Ley que declara de interés nacional y necesidad pública la viabilidad de la ejecución del proyecto “Mejoramiento y ampliación de los servicios de agua potable y alcantarillado del distrito de Juliaca). Es probable que para el resto solo lo hayan llamado para firmar.
En cuanto a Alberto Quintanilla, empata con Ávila. Aunque es notorio que no está pensando en el Altiplano, al menos no solo en el Altiplano, pues su temática redunda en las propuestas embanderadas por la izquierda como la Ley del acuerdo energético nacional y la integración vertical de Petroperú, entre otras nacidas de la coyuntura nacional.
Edilberto Curro no ha querido quedarse atrás en la firma de proyectos. ¡Tiene 18! Parte de su temática está concentrada en el indigenismo, como la Ley que garantiza la participación política indígena en las elecciones regionales. Ninguno con nombre puneño.
Finalmente, Oracio Pacori suma nada menos que ¡24 proyectos firmados! Empero, al igual que Curro, la mayor parte de las propuestas son grupales. Si alguno habría que rescatar que se oriente a la región que representa, podría ser la Ley de conservación y protección de las cabeceras de cuenca donde se originan las aguas, ello a propósito del conflicto por la presa Paltiture (Paltuture).
Y un dato final: Los cinco están empatados en “leyes aprobadas” con cero. (Correo Puno-Juliaca 06/10/16 Foto: Difusión)

jueves, septiembre 29, 2016

Manco Cápac y Mama Ocllo

Por: Hugo Supo

Hemos escuchado a la presidenta de la Federación Regional de Folclore y Cultura de Puno, Yeni Silva, anunciar, con miope entusiamo, la muy probable re-contratación del actor cusqueño Nivardo Carrillo para interpretar a Manco Cápac durante la escenificación de la mítica salida del Titicaca junto a Mama Ocllo, tradicional en Puno cada 5 de noviembre.
Dicho entusiasmo debe proceder de las adulaciones de su círculo cercano, pues el año pasado (cuando también se encargó a dicho personaje esta puesta en escena, al igual que el lanzamiento de la Festividad de la Virgen de la Candelaria), la organización ha dejado mucho que desear y, francamente, no vemos la necesidad de invertir en un productor-actor que poco ha demostrado sobre el significado de tal obra teatral.
Y es que las mejores obras artísticas (considerando que ese sea el objetivo de la señora Silva y compañía) apuntan no solamente a cuestiones de forma, sino de fondo, con un contenido que sacuda la conciencia social.
¿Qué significado tiene la salida de Manco Cápac y Mama Ocllo? Para estudiosos como Alfonso Torres Luna, es el inicio de un gran proceso migratorio de la cultura altiplánica hacia lo que después se conoció como el Valle Sagrado de los Incas.
Dice la historia, e incluso la leyenda, que Manco Cápac y Mama Ocllo llevaron cierta forma de civilización (la andina) por esas tierras, fundando aproximadamente en 1100 el más poderoso estado en el continente americano, brillante siglos después hasta la caída ante los españoles.
¿Captan el mensaje?, ¿no podrían ser acaso nuestros actuales migrantes ese Deja Vu histórico-cultural que mucho tiempo andamos buscando en los Andes? Quienes asesoran en temas culturales a la Federación Regional de Folclore y Cultura de Puno parece que no; ahí radica su terquedad con lo folclórico y hueco, como lo presentado en noviembre de 2015, con una puesta en escena redundante que apenas pronunció: Jallalla Puno, kaysachun Puno. (Correo Puno-Juliaca 29/09/2016 Foto: Difusión)

jueves, septiembre 22, 2016

Una región cuna del agua dulce

Por: Hugo Supo

La presente idea es reiterativa. Ocurre que ya no es posible considerar que este departamento tenga como potencial la ganadería de antaño, la agricultura orgánica que soñamos o la minería aurífera que se practica en los Andes, puesto que el tiempo y el avance mundial de las cosas han demostrado que la senda es distinta.
Es el agua, damas y caballeros, es ese recurso que nace entre nuestras cumbres -prácticamente para todas las vertientes del continente- el que hace de Puno tan estratégico para el país y para los puneños mismos.
Los recientes conflictos por el agua en el sur, deberían marcar el rumbo de las gestiones entre las actuales autoridades regionales y locales; no para oponerse a trasvases o represamientos, sino para el máximo aprovechamiento en beneficio de la población.
El gobierno regional presidido por Mauricio Rodríguez identificó en su momento un potencial de 60 represas en territorio altiplánico. ¿Por qué no se toman en cuenta esos estudios señor gobernador Juan Luque?, ¿cómo podemos desarrollar otros sectores si no garantizamos el principal recurso para los años venideros?
Aunque no solo se trata de construir, sino de lograr una correcta administración del recurso hídrico, de manera que se logre abastecer sistemas de riego y agua potable para la ciudad y el campo.
Es una vergüenza que el Altiplano se inunde en tiempo de lluvias y haya sequías durante el estiaje, simplemente por falta de visión entre los líderes.
Es innegable que el agua es el principal recurso en esta parte del país, no solo por el Titicaca que rodean nuestras poblaciones, sino por la posibilidad de un futuro trasvase de los excedentes en la selva puneña (Sandia y Carabaya), ambicioso sueño que nos catapultaría como una verdadera cuna del agua dulce en América Latina.
Esta idea es reiterativa. Claro que sí. Vale la pena que lo sea. En opinión de este cronista no debería dejar de serlo, al menos entre altiplánicos. (Correo Puno-Juliaca 22/09/16 Foto: Difusión)


jueves, septiembre 15, 2016

El reclamo no es nuevo

Por: Hugo Supo

Colegas periodistas y políticos de vecinos departamentos mediatizan por estos días sobre el conflicto por Paltiture (o Paltuture, como han preferido llamar al proyecto moqueguanos y arequipeños) y una supuesta irresponsabilidad puneña al interponer acciones legales para frenar la licitación de la presa. 
Un ejemplo es lo escrito por el congresista Justiniano Apaza, de raíz altiplánica y votación arequipeña, en La República. Hace él una reseña cronológica de los intereses por el recurso hídrico y anota su extrañeza por el supuesto “reciente interés” altiplánico para ser parte del proyecto “Paltuture”. 
“En todo este periodo no se había manifestado el interés de Puno para ser parte del proyecto”, sentencia en parte de su escrito, mostrando ignorancia del proceso por la demarcación limítrofe que Puno ha impulsado desde, prácticamente, la caída del fujimorato.
Es necesario relatar a los hermanos del sur y el Perú que la fijación de los límites para una posterior discusión de la explotación de los recursos ha tenido sus primeros picos en 2003. Fue en ese año que el exgobernador David Jiménez lideró una comitiva a Titiri (Titire para Moquegua) pidiendo la demarcación al Gobierno central.
Luego, junto al boom de la minería y solo con una Moquegua beneficiada, la dirigencia aimara formó en 2007 el Comité de Lucha de la Zona Sur, aquella que en innumerables veces marchó junto a las autoridades para recorrer los hitos interdepartamentales. 
Todo ello generó la instalación de una mesa de diálogo en 2009, convocada por la PCM, que desde entonces no ha dado mayores resultados que un informe preliminar de dos tramos del límite interdepartamental Puno-Moquegua, que incluso han querido ocultar la semana pasada en Lima.
No es pues cierto que Paltiture ha estado fuera de la agenda puneña hasta 2015 como sostienen Apaza y otros más.
Diferente cosa, quizás, es que ni ellos ni al centro les ha interesado escuchar estos reclamos durante mucho tiempo; cosa nada extraña para los puneños por cierto. (Correo Puno Juliaca/ 15-19/16/ Foto: Difusión)