jueves, enero 12, 2017

Marca puneña en el mundo

Por: Hugo Supo

El Sistema de Inteligencia Comercial de la Asociación de Exportadores (ADEX) ha alcanzado información relevante respecto a los productos que más se exportan desde el Altiplano peruano, sin omitir, por supuesto, a las empresas que concretan estas operaciones ni los mercados que se benefician con el producto de marca puneña.
El año 2016 no solo ha significado un repunte en los niveles de exportación, que había caído en los años previos, sino un récord histórico para las empresas que trabajan por estos lares, logrando un crecimiento de 10.28% (sin contar con diciembre de 2016) de ventas en el exterior, desde 2011.
ADEX divide los productos en tradicionales y no tradicionales para las mediciones; en los primeros está el agro y minería tradicional, petróleo, gas y similares; y entre los segundos están los productos agropecuarios, industriales, pesca, metalmecánica, etcétera; es decir, esto último es el fuerte de la economía emergente de la altiplanicie.
Ahora, para conocimiento de nuestros lectores, vamos a enumerar las 10 empresas que lideran en cada área.
En exportación tradicional: Minerales del Sur S.R.L., Veta de Oro del Perú SAC, Aurimetal E.I.R.L., L.B.M Los Andes E.I.R.L., J&M Minerales y Metales del Sur E.I.R.L., Trading Express Gold E.I.R.L., Los Tigres de Pacchani S.R.L, Titan Contratistas Generales SAC, Huayta Mamani Marisol, y Fiorela Inversiones Peruanas E.I.R.L.
Y en exportación no tradicional: Yura S.A., Aplex Trading S.A.C., Agro fergi S.A.C., Cooperativa Agro Industrial Cabana Ltda, Globenatural Internacional S.A., Comercial Linaro E.I.R.L., Komatsu-Mitsui mMaquinarias Perú S.A., Consorcio Alpaquero Perú Export, Comité Multicomunal de Manejo de la Vicuña, y Concretos Supermix S.A.
Finalmente, los destinos preferidos para los productos tradicionales son Suiza, EEUU, India, Emiratos Arabes y otros; mientras que el resto de nuestros compradores son Bolivia, EEUU, Italia, España y otros. (Correo Puno-Juliaca 12/01/17 Foto: Difusión)


jueves, enero 05, 2017

Paltuture paralizado

Por: Hugo Supo

El año 2017 empieza con una noticia favorable a los intereses de Puno en el sur del país. La Sala Superior Civil de este Distrito Judicial declaró infundado en todos sus extremos el recurso de apelación interpuesto a la medida cautelar por el caso Paltiture-Paltuture (Resolución N° 01 del Tercer Juzgado Civil de Puno, en el que se concede la medida a favor de la Municipalidad Provincial de Puno, suspendiéndose el proceso de selección de adjudicación de menor cuantía Nº 001-2016-MINAGR-PSI) por la Procuraduría Pública del Ministerio de Agricultura y Riego.
Aunque para decirlo claro, dicha decisión ya se tomó en diciembre del año pasado; la resolución N° 008 es del 19 del último mes de 2016 y va con la firma de los jueces superiores Manuel Quintanilla Chacón, Oswaldo Mamani Coaquira y Pánfilo Monzón Mamani.
Detalles más/menos, el fondo de este asunto es que la obra “Afianzamiento Hídrico de la Cuenca del Rio Tambo, para el mejoramiento y ampliación de la frontera agrícola de las regiones de Moquegua y Arequipa”, más publicitada como la presa Paltuture, seguirá paralizada indefinidamente mientras no se solucione el conflicto de delimitación territorial entre Puno y Moquegua.
Visto el evidente dilema y la urgencia de solucionar la crisis hídrica en el sur, el Gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski debería dar prioridad a la mesa de negociaciones Puno-Moquegua instalada desde 2010 para finiquitar el problema de límites.
Es extraño que la Presidencia del Consejo de Ministros por medio de la Oficina Nacional de Demarcación Territorial permita la dilación del asunto a las autoridades moqueguanas, incluso creando suspicacias de injerencia de parte del vicepresidente Martín Vizcarra.
Es necesario cerrar este capítulo tan manoseado políticamente para darle pase a los proyectos tan necesarios como la presa tripartita Paltuture.
Y con ello, debe quedar claro que Puno no se opone a la presa, sino exige respeto e inclusión. (Correo Puno Juliaca 05/01/17 Foto: Difusión)

jueves, diciembre 29, 2016

El simbólico blingüismo andino

Por: Hugo Supo

Algunos bilingüistas se alegran mucho cuando a alguien se le ocurre presentar textos escritos en quechua o aimara, como cuando a la exgestión edil de Puno se le ocurrió renombrar sus oficinas con letreros en idiomas nativos, bonito para el gesto, pero nada más.
Mejor hubiera sido que -como política institucional- la comuna atienda en idiomas locales a quienes así lo requieran, para eso se requería mayor iniciativa por supuesto, para capacitar a los servidores municipales y socializar ese acercamiento de la institución con la cultura. Se prefirió lo simbólico y facilista.
Después de los letreros, las cosas siguen igual que antes, con oficinistas que atienden en español y de mala gana, lo que deja al bilingüismo como un mero saludo a la bandera.
Lo mismo ocurre cuando algún entusiasta promotor del bilingüismo escribe textos en quechua o aimara queriendo reivindicar lo nuestro. ¿Puede decir alguien cuánta gente se pone a leer en los idiomas nativos?
El problema aquí es que se malentiende el instrumento lingüistico para expesar cultura. Sobre todo, cuando hay un desmesurado empeño con la lecto-escritura de lo nativo, como desconociendo que la base cultural andina siempre ha sido lo oral.
Llama la atención por eso que las universidades y los profesionales involucrados con estos asuntos no hayan realizado, o al menos ideado, un proyecto para concretar un gran archivo audiográfico de la región Puno.
¿Cuánto le costaría a alguna universidad hacer el proyecto audiográfico de las cosas que no necesariamente tienen que estar escritas para pasar a la historia? Con el boom tecnológico debería resultar bastante económico y hasta rentable.
Por eso, más allá de lo simbólico, ya requerimos trabajar un proyecto cultural serio en el Altiplano, no vaya a tener razón el defensor del Pueblo, Walter Gutiérrez, que acaba de vaticinar el fracaso de la EIB (Educación Intercultural Bilingüe), y con ello todos los esfuerzos por estos temas. (Correo Puno Juliaca 29/12/16 Foto: Difusión)

jueves, diciembre 22, 2016

Wancho Lima

Por: Hugo Supo

La currícula escolar debería de enfatizar en la enseñanza de hechos históricos regionales de trascendencia. Hay mucho puneño extraviado cuando de hablar de historia se trata. Y qué bien calza aquí aquella frase de “Pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”.
Uno de los pasajes más importantes del siglo pasado son los sucesos de Wancho Lima (Huancané), capital de un proyecto autonomista engendrado por los anarco-sindialistas de los años veinte y campesinos aimaras liderados por Carlos Condonera.
Es trascendente porque la de Wancho Lima -a diferencia de otras- fue una revolución constructiva, es decir, que más que destruir al opresor, se ha buscado el nacimiento de la República Aimara Tahuantinsuyana, un nuevo orden, alternativo y justo para la sociedad indígena, en ese entonces invisible para la república costeña gobernada por Augusto Leguia.
Asimismo, los líderes constructores de Wancho Lima habían priorizado la educación como el camino a la liberación. He ahí la razón por la que fundaron escuelas clandestinas en sus propias casas, a costa del acoso y vendeta del misti.
No es menos importante el despojo del “qatu” a los hacendados de Huancané; la lucha económica no significó la negación del mercado, por el contrario, fue la no provisión a los mistis, para acercar los bienes y servicios a los propios indígenas.
Al final, la matanza ocurrida el 16 de diciembre de 1923 en las comunidades es señal de que el camino optado por los indígenas había despertado un desesperado celo entre los hacendados explotadores.
Quizás el error fue la inocencia dirigencial de creer en el utópico proyecto republicano y la lírica benevolencia de los indigenistas capitalinos de entonces.
¡Cuánto por aprender nos queda de Wancho Lima y el proceso revolucionario que los aimaras nos han heredado! Y deberíamos de estudiarlo, no para lamentarlo, sino para persistir en la idea de construir. (Correo Puno Juliaca 22/12/16 Foto: Difusión)

jueves, diciembre 15, 2016

Ingenieros de la posverdad

Por: Hugo Supo

No es que la posverdad (una mentira repetida muchas veces que se convierte en verdad para influir en la opinión pública) sea un novedoso modus operandi en la política. 
Lo que ha ocurrido es que la revolución en las redes sociales digitales ha consolidado de urgencia este concepto y, tras recientes sucesos políticos en el mundo, ha entrado en boga.
En la infancia de las comunicaciones virtuales, muchos celebraron la nueva libertad que significaba la internet, se referían a ella como la gran heroína en la hora de luchar contra la tiranía de los mass media tradicionales.
Fue entonces que estalló la revolución virtual de los ciudadanos globalizados, no solo cuestionando al periodismo, sino provocándole profunda crisis. Así entonces, los cibernautas han logrado en los últimos años quebrar el tradicional flujo piramidal de formación de opinión pública.
Claro que cuando hablamos de sociedad nada puede salir exacto, con el boom de la independización mediática, también hemos llegado a un momento crítico para una humanidad que accede a mucha información, pero que cada vez está más desconcertada.
Un contexto así es tierra fértil para los realizadores de la posverdad. En el Perú acabamos de presenciar un intento desestabilizador a dos poderes del Estado, barullo ideado por los ingenieros de la posverdad, izquierda perdedora de las últimas elecciones, que curiosamente, son los primeros en denunciar los efectos de la mentira elevada a infinita potencia.
Y han logrado con ello un simplista alineamiento anti-profujimorista basado en la moral; no en hechos y modelos de producción, que es de donde parte la ideología. 
Bien por el Presidente Kuczynski que ha puesto paños fríos al asunto; pero ojo, que no van estar tranquilos, conspiracionistamente hablando, atacarán con todo lo que tienen hasta tomar el poder, incluso arriesgando la débil democracia que tanto costó recuperar después del Fujimorato. (Correo Puno Juliaca 15/12/16 Foto: Difusión)