jueves, marzo 10, 2016

El riesgo de la amnesia

Por: Hugo Supo

Dice la Psicología que la amnesia es un trastorno del funcionamiento de la memoria, durante ese tiempo una persona es incapaz de conservar o recuperar información almacenada con anterioridad.
Sus causas pueden ser orgánicas, que incluyen daño al cerebro, y funcionales, que son factores psicológicos, como mecanismos de defensa.
En cualquiera de los casos, lo seguro es que el olvido impide observar el pasado, ergo, proyectar el futuro a través del presente. Sencillamente es imposible un futuro consolidado si hemos perdido de vista los hechos de atrás.
Una sociedad amnésica corre el riesgo de errar tantas veces pueda si opta por desentenderse del pasado, así también está en la eventualidad de no saber potenciar las ventajas que ha podido descubrir con la experiencia.
Y para lamentar nuestro, hasta ahora la sociedad peruana está desconectada con su pasado. Escasos son los esfuerzos por tener claro ese camino retrospectivo.
Dentro de esas pequeñas luchas debemos de referir, necesariamente, a la maestra María Rostworowski, historiadora que acaba de fallecer tras cumplir su centenario de vida.
¿Por qué es importante para los puneños? Porque aunque la academia altiplánica no la haya reconocido como merece, María Rostworowski tiene sangre puneña por su madre Rita Ana Tovar del Valle. Como ella misma decía: “Puno es su conexión con esa afición andina”, que la ha caracterizado durante sus investigaciones.
María Rostworowski es, además, la representación de una mirada menos utópica de la civilización andina, pues con sus estudios ha sincerado y humanizado a los incas.
Agradable es por ejemplo cuando, en su obra Pachacutec, nos explica la innegable vocación expansionista altiplánica que se efectivizó desde tiempos de Manco Cápac, vocación vigente hasta el presente y, al parecer, clave para el futuro.
Amigas y amigos, no olvidemos pues el pasado, tampoco a quien no los clarifica. (Correo Puno-Juliaca 10/03/16 Foto: Internet)

lunes, marzo 07, 2016

Mujeres y política

Por: Hugo Supo

Este cronista escribió hace días un artículo informativo sobre la situación de las mujeres en su participación política en la región Puno. ¿Cifras? 35 mujeres postulan al Congreso de la República en el caso del altiplano. Nada más y nada menos.
En realidad, eso apenas cubre la cuota de género exigida por la Ley Electoral vigente, pues todo hace indicar que los responsables de las organizaciones políticas han querido que las candidaturas tengan -una vez más- tinte machista.
En caso contrario, quizás la mayoría de postulantes serían mujeres y no varones como es ahora.
Traemos el tema a propósito de rememorarse mañana, 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, jornada que nos enrostra que al menos en equilibrio de participación política por género no hemos avanzado mucho.
Escarbando más en las 17 listas observamos que de las 35 postulantes que están en competencia, una minoría ha logrado a acceder a los números preferenciales, el 95% de candidatas tiene los números 4 y 5, eso las deja en desventaja frente a sus contrincantes, que en este caso no solo son rivales de otras agrupaciones, sino los varones de sus propias listas.
Recordemos que en la actual representación parlamentaria solo tenemos a Claudia Coari que pone la cuota de género, obviamente muy poco para cubrir las expectativas de las mujeres peruanas y puneñas.
Por otro lado, el Perú no ha tenido aún la experiencia de ser administrada directamente por una dama, en 2016 tenemos dos candidatas (Keiko Fujimori y Verónika Mendoza) compitiendo con hombres que dicen incluirlas, aunque en la práctica se limiten a cumplir la ley.
Recordemos también que la mujer vota en nuestro país hace poco más de 60 años, antes ese derecho ciudadano les estaba vetado.
Y aunque este trecho de seis décadas ya es un avance, los pasos son demasiado cortos aún.
Hay mucho por hacer mujeres. Feliz día a todas. (Correo Puno Juliaca 07/03/16 Foto: Internet)


jueves, marzo 03, 2016

Una yunta al Bicentenario

Por: Hugo Supo

Desde los llamados Kennedy del Altiplano, los hermanos Cáceres Velásquez, hasta César Acuña, los políticos provincianos han intentado llegar a la Presidencia de la República sin éxito.
Aparte del golpeado Acuña (APP), en la presente campaña se puede identificar a otros personajes que han pasado por gobernaciones regionales y pretenden el poder de Palacio de Gobierno. 
Gregorio Santos (Democracia Directa), Vladimir Cerrón ( Perú Libertario) o Yehude Simon (Partido Humanista) están en vitrina, aunque con escasas posibilidades de crecer en las semanas venideras. 
Ni qué decir de otros exgobernadores que apenas son acompañantes, tanto en vicepresidencias como al congreso.
Todo indica que esta será otra contienda desfavorable a los intereses de políticos provincianos, peor aún para la agenda del Perú de adentro: descentralización, inclusión, tierra y territorio, corredores económicos regionales y un largo etcétera.
Y no es que los políticos provincianos representen la agenda del Perú de adentro, como que el capitalino tampoco está divorciado necesariamente de dicha agenda; pero harto ayudaría tener voces y convicciones provincianas allí donde todo parece girar en torno a ese otro Perú (Lima) que vive de espaldas al resto. 
Por eso vale preguntarse si nuestros políticos han estado en el camino correcto para conquistar el poder en la capital.
Aquí cerca, los bolivianos han ensayado con éxito una yunta (pareja de bueyes que, unidos con el yugo, sirven en la labor del campo) formada por Evo Morales y Álvaro García; dirigente indígena el primero, misti académico el segundo.
¿Se ha pensado en una yunta rojiblanca?, ¿cómo funcionaría una pareja formada entre el misti que pecha a los suyos (terreno dificil para un provinciano) aliado a un político andino que no rehuye a la ciudadanía universal?, ¿podría ser “Alfredo Barnechea” ese misti heredero de la “Generación del 900” que soñaba con un Estado-Nación con base andina-mestiza?, ¿querrá serlo?, ¿quién sería el andino, de cara al Bicentenario? (Correo Puno Juliaca 03/03/16 Foto: Internet)


lunes, febrero 29, 2016

Solo es un fenómeno

Por: Hugo Supo

El apoyo que está cosechando Julio Guzmán es un globo de gas. No hay voto duro allí. Es electorado volátil. Emocional. Nada garantiza que esos electores se queden a apoyarlo hasta el día de los comicios.
No hay que negar que la candidatura de Guzmán ha sido inteligentemente calculada desde un laboratorio comunicacional, por ello sus poses, la sonrisa de miss simpatía, las indumentarias moradas acordes a cada pueblo, etcétera; sin embargo, es innegable también que la ola morada está diseñada para la campaña electoral solamente, nada que ver con un programa de gobierno.
Julio Guzmán ha dicho en más de una ocasión que es el candidato “antifujimorista”, pero por lo revisado en sus documentos partidarios y plan de gobierno, no parece ser precisamente el político de las grandes reformas que requiere el Perú.
La verdad es que no hay diferencia sustancial entre Guzmán y el batallón de postulantes que basan sus programas en el “piloto automático”, a excepción de Alfredo Barnechea y Verónika Mendoza que al menos han hablado de renegociar los contratos de gas de Camisea.
¿Entonces cuál es el motivo del apoyo al candidato morado?, ¿la novedad de su rostro?
Ser nuevo en política es un argumento insuficiente para merecer la Presidencia de la República, además ese discurso nos recuerda al independiente Alberto Fujimori de 1990 que basaba su candidatura en ser la antípoda del político tradicional.
Y harto sabemos los peruanos de aquello que lo nuevo no es garantía de lo bueno.
Así que aguanten su entusiasmo quienes estén definiendo su voto por Guzmán.
Hay un tema adicional que hace más volátil aún la opción morada, en Puno y en otras regiones es bastante probable que se quede sin candidatos al Congreso de la República.
Un oficialismo así, con minoría parlamentaria, arrastrado en su discurso por los efectos del Fenómeno El Niño y paparruchadas coyunturales, debería darnos miedo. (Correo Puno-Juliaca 29/02/16 Foto: Internet)


lunes, febrero 01, 2016

Candelaria 2016

Por: Hugo Supo

Qué desalentador es cuando los paisanos nos alegramos de nuestras propias desgracias. Es despreciable. Varios opositores del alcalde puneño -por el solo hecho de ser opositores- saltan de alegría por el arruinado negocio de la concesión de palcos para la veneración y parada en honor a la Virgen de la Candelaria programada para el 8 de febrero. Esbozan una sonrisa guasona y se declaran paladines de la lucha anticorrupción por frustrar el aparente mal negociado que hicieron las autoridades ediles, los directivos de la Federación Regional de Folclore y Cultura, y una infeliz empresa limeña que era favorecida con la venta de butacas.
¿Pero debemos de alegrarnos por esta situación?, ¿acaso esta improvisación organizacional no refleja también la incultura nuestra? Porque la incertidumbre que provoca esos desavances, la probabilidad de una desastrosa octava, en realidad, nos incluye a todos.
Este columnista a diferencia de otras opiniones, no ve con malos ojos el ingreso de una empresa privada que nos ayude en la organización de la fiesta patronal, por el contrario, hasta podría ser una oportunidad de superar las taras que arrastramos desde hace décadas, aunque hay que ser igualmente duros con el alcalde, Iván Flores, por no saber hacer las cosas.
Un grupo de periodistas puneños interesados en mejorar, estamos empapelando desde antes de la festividad anterior a los responsables de la organización.
“Evaluemos”, “planifiquemos”, “organicemos”, “conversemos”, “adelantemos situaciones” y cosas por el estilo, son como estribillos que hemos ido repitiendo ante las autoridades.
Qué interesante hubiera sido que el burgomaestre Flores escuchara, así, podría haber convocado a una selección limpia para los servicios que la festividad requiere desde hace seis meses mínimamente. O que antes, la presidenta de la Federación Regional de Folclore, Yenny Silva, definiera con sus directivos la ruta de la parada. ¿Se imaginan cuánto se avanzaría?
Con ruta definida a tiempo, se prevé seguridad, concesión de escenario, ensayos, flujo vehicular, campañas de sensibilización, promoción y estabilidad organizacional. Como notarán este año no ha sido posible, lo cual nos obliga a insistir.
Y a quienes ahora sonríen por las desgracias de los organizadores, respiren un poco, que esos fracasos también son los nuestros. (Correo Puno-Juliaca 01/02/16 Foto: Internet)